viernes, 12 de marzo de 2021

Antonio El Camacho, un cantaor clásico

En esta ocasión nos ocuparemos de un cantaor poco conocido quien, a tenor de las noticias que expondremos a continuación, era de extenso repertorio y adscrito a una escuela de cante que podemos llamar clásica comparativamente al tiempo que le tocó vivir. Se trata de Antonio Rodríguez Camacho, también conocido como El Camacho o El Niño de Granada.

Fotografía inédita y hasta el momento única imagen conocida
 del cantaor granadino Antonio Rodríguez Camacho.
 
De Granada a Argentina.
 
Aunque no hemos conseguido hallar su partida de nacimiento podemos casi afirmar que este cantaor había nacido en Granada en el año 1891.
No obstante hemos encontrado partidas bautismales de varias personas apellidadas Rodríguez Camacho nacidos en Granada. Así obtuvimos los de Mariana (1889), José Tomás (1899) y Francisco Javier (1902), identidades que con mucha probabilidad corresponderían a hermanos del cantaor, en cuyo caso sus padres se llamaron Vicente Rodríguez Fernández y Carmen Camacho Moreno. Tales documentos también podrían acotar la zona donde presumiblemente pudo haber nacido nuestro protagonista: en el barrio de la Magdalena o en El Sagrario en pleno corazón de la ciudad.
 
La primera cita que a él hace referencia la ofrece una nota de sucesos del diario “Noticiero Granadino” informando de un accidente laboral que sufre nuestro aventurero finalizando el verano de 1908 cuando contaba 17 años de edad:
 
Hallándose ayer trabajando en la obra de una casa que posee en la calle de San Juan de Dios, don Manuel Fernández, se infirió una herida en la cabeza el obrero Antonio Rodríguez Camacho. Fué éste curado en el hospital. (...).”.[1]
 
Sabemos que nuestro cantaor entró en quintas en 1911 residiendo por entonces en la “Zona del Campillo” y obteniendo el “número 178 en el sorteo de mozos que tuvo lugar el domingo 12 de febrero de ese año.[2] No sabemos si El Camacho entró en quintas o se libró del servicio militar si bien podemos situarlo en esta década en consonancia con el dato ofrecido por Eduardo Molina Fajardo (1914-1979) –a pesar de errar en su primer apellido-, cuando expresa sobre el cantaor:
 
Antonio Martínez Camacho era corredor de fincas, luego se marchó a América y desde Brasil llegó un disco suyo con cantos a estilo de «La Niña de los Peines». De regreso a su tierra fue camarero en el «Último Ventorrillo»”.[3]
 
Esta cita coincide con la información que aporta Carlos Martín Ballester al abordar sendas grabaciones de este cantaor, estableciendo que fue en 1913, contando a la sazón 22 ó 23 años, cuando El Camacho registró en Buenos Aires al menos dos placas de pizarra para la casa Columbia.[4]

Plaza del Campillo hacia 1912. En este barrio y por esos años residía Antonio Camacho cuando entró en quintas para el ejército.
 
Tres años después, de nuevo en su patria chica, y ya en pleno ejercicio de su faceta como cantaor, su nombre sale nuevamente a relucir en un parte de sucesos locales a inicios de 1916. La prensa de Granada, que indica su estado civil y su nuevo domicilio en el barrio del Realejo e informa que Camacho fue víctima de dos navajazos por fortuna no graves:
 
Un herido.
Antonio Rodríguez Camacho, casado, de veinticinco años y domiciliado en la calle de Belén, número 6, fué curado anoche en la Casa de Socorro, de dos heridas incisas en la parte izquierda de la espalda, y de otra en el brazo del mismo lado. Según manifestó, se las había causado un desconocido con un arma blanca.
El hecho ocurrió en las «Conejeras».
El herido, que no hacía otras manifestaciones, ingresó en la sala de San Gabriel, del hospital de San Juan de Dios.”.[5]
 
 
Camacho, cantaor solidario
 
La siguiente noticia ya habla de su participación en una función benéfica a los ciegos de Granada que tuvo lugar en el Teatro de Isabel la Católica el sábado 27 de octubre de 1917. Como veremos Camacho siempre estuvo presto a participar con su cante en muchas causas solidarias. Para esta en concreto toda la prensa de la ciudad anunció el evento, consignando entre sus componentes al cantaor Paco el del Gas y una orquesta de pulso y púa integrada entre otros por el laudista José Molina Zúñiga y el que fuera magnífico bandurrista José Recuerda Rubio, que junto con el guitarrista Luis Sánchez formarían posteriormente el famosísimo “Trío Albéniz”:

El Defensor de Granada. Periódico independiente”del sábado 27 de octubre de 1917. También “Gaceta del Sur. Diario católico de información” de ese mismo día. A la derecha Paco el del Gas, otro de los cantaores junto a Camacho en ese día.
 
El “Noticiero Granadino”, al día siguiente expresaba que:
 
Todos los intérpretes cosecharon abundantes aplausos por su labor, viéndose el teatro completamente lleno de público. La comisión organizadora da las gracias a cuantas personas facilitaron sus humanitarias gestiones.”.[6]
 
No hemos encontrado noticias de su quehacer artístico hasta casi seis años después sin que sepamos a ciencia cierta el motivo de esta ausencia. No obstante a pesar de este silencio, es de suponer cantaría esporádicamente en fiestas privadas o las que con asiduidad se daban en el “Último Ventorrillo”, establecimiento de comidas situado en el camino de Huétor Vega donde trabajaba de camarero.
 
Esta coyuntura, o quizás un nuevo y dilatado viaje fuera de su tierra, pudiera explicar su ausencia en el famoso Concurso de Cante Jondo celebrado durante las Fiestas del Corpus del año 1922. O tal vez no pudo participar debido a su condición de “profesional del cante” vetada en las bases del mismo.
Sea como fuere su primera comparecencia pública tras este paréntesis pudo ser el lunes 4 de junio de 1923 en la “Gran fiesta popular de canto andaluz y baile gitano (...) a beneficio de la Asociación de La Caridad” que tuvo lugar en la Plaza de Toros de Granada. Según el programa tras el Concierto ofrecido por las Bandas de música de los regimientos de Córdoba, Álava y Granada, y compartiendo escenario con una “Gran Zambra Gitana” dirigida por las Hermanas Gazpachas y Los Ovejillas, se anunciaba que:
 
Los célebres cantadores Niño de Lucena, Antonio Camacho y Juan Soler, de Linares, este último, premiado en el concurso de cante jondo, interpretarán siguiriyas, soleares, polos, martinetes y granadinas, acompañándoles a la guitarra el notabilísimo tocador José Cortés.”.[7]

Plaza de Toros del Triunfo, Granada, hacia 1920.
 
El Defensor de Granada”, en su edición del día siguiente comentó:
 
El Defensor de Granada. Periódico independiente” martes 5 de junio de 1923.
 
Algunos integrantes del conjunto que actuó en la aludida “Fiesta de canto andaluz y baile gitano” en la primavera de 1923. A la izquierda de pie los hermanos Juan y Manuel Hidalgo López ‘Los Ovejillas’ que fueron excelentes tocaores. En primer término, sentadas: la cantaora María La Gazpacha y su hermana Pepa, bailaora, junto al guitarrista Manuel Amaya. (En las esquinas de la imagen a la izquierda, sin sombrero, La Salvaora; a la derecha con traje de cuadros Paca La Gazpacha, ambas bailaoras).
 
Por su parte en la crónica que de este espectáculo realizó el “Noticiero Granadino” ese martes 5 de junio de 1923 se dice:
Portada del “Noticiero Granadino. Diario independiente”; martes 5 de junio de 1923. A la derecha retrato del cantaor Niño de Lucena quien participó en el evento.
 
Es posible que uno de los compañeros que aparece compartiendo aquel escenario junto a Antonio Camacho sea el cantaor lucentino Manuel Porras Reyes. Del otro, Juan Soler ‘El Pescaero’, hay que recordar que fue uno de los galardonados con un premio menor en el Concurso de Cante Jondo de Granada del año anterior, si bien fue el ganador del “Concurso de Tarantas y Granaínas” que apenas dos meses y medio después de aquél se celebró en su propia localidad, Linares, el 31 de agosto de 1922.[8]
A los tres días actuará Camacho, dentro de la oferta de las Fiestas del Corpus, nuevamente junto a El Pescadero en una velada flamenca que se desarrolló la noche del viernes 8 de junio en la verbena de la Plaza de Gracia, según anunciaron todos los diarios de la ciudad ese día. Con ellos también cantaría un joven Cobitos que por entonces ostentaba el nombre de “Niño de Jerez” y, además del habitual tocaor cordobés José Cortés Cortés ‘Pepe de La Flamenca’, les acompañaría el guitarrista Tuerto Salvaorillo:

Gaceta del Sur. Diario católico” de Granada;
viernes 8 de junio de 1923. A la derecha el cantaor jerezano Cobitos.
 
Meses después, el domingo 28 de octubre de 1923, cantará El Camacho en el acreditado merendero “El Último”, aunque no está claro que siguiese trabajando allí de camarero. La participación del cantaor fue el colofón a un banquete allí ofrecido a su paisano el novillero Antonio Vílchez ‘Chico de los Pases’. De la noticia se hizo eco el diario “Noticiero Granadino” que dos días después cerraba así la crónica del evento:
 
...En el banquete reinó la más completa cordialidad.
El fotógrafo señor Henares impresionó unas fotografías.
Después el célebre cantaor de flamenco «Camacho», entonó varios cantes acompañado a la guitarra.
Nuestra felicitación al valiente novillero.”.[9]
 
Instantánea del banquete ofrecido al Chico de los Pases en el interior del Último Ventorrillo 
a finales de octubre de 1923 en cuya fiesta participó El Camacho.
 

El cante de El Camacho en los teatros de Granada.
 
A los dos años y medio de esta fiesta y en compañía del también cantaor Rafael Bejarano, ilustró Camacho en el Teatro Cervantes una conferencia del escritor madrileño José Simón Valdivielso que tuvo lugar el jueves 18 de marzo de 1926. Los anuncios de la prensa demuestran que a nuestro cantaor también se le conocía por ‘El Niño de Granada’ y en esa ocasión se hizo acompañar, aparte de Pepe el de La Flamenca, de un hijo del legendario gitano El Chorrojumo (1825-1906) [10]:
 
Página 2 de los ns.º 24.275 y 24.276 de “El Defensor de Granada”; domingo 14 y lunes 15 de marzo de 1926. Derecha: portada del n.º 7.042 de la “Gaceta del Sur. Diario católico” de Granada; miércoles 17 de marzo de 1926.
 
La crónica del día siguiente de la “Gaceta del Sur” destaca a Antonio Camacho como saetero:
 
En Cervantes.-
Conferencia de Simón Valdivieso.
Conforme teníamos anunciado, ayer a las seis de la tarde dio una interesante conferencia en el teatro Cervantes el culto periodista, escritor y autor dramático madrileño, don José Simón Valdivieso. (...)..
La segunda parte, variadísima y amena, fue dicha con el concurso de los artistas Pepita Frontera, Les Ni-Fort, Nené, el cantaor de saetas Antonio Camacho, «El niño de Graná» y el tocador de guitarra José Cortés Cortés. (...).”.[11]
 
Al mes siguiente y en el mismo escenario se sabe de su participación en un “Concurso de Cante Andaluz” que organizó José Tejada Martín, el famoso Niño de Marchena, con un jurado compuesto por Frasquito Yerbabuena y Mariano Morcillo Laborda empleado de hacienda nacido en Íllar (Almería) de clara vocación flamenca e imprescindible en todos los eventos y juergas de la ciudad. Además del habitual Juan El Pescadero se encontraba José Corbacho ‘El Posaero’ cantaor que, al igual que El Niño de Marchena fue discípulo de Rafael Pareja y de similar repertorio a Antonio El Camacho.
 
El Defensor de Granada”; ediciones del martes 27 y miércoles 28 de abril de 1926.
A la derecha fotografía poco conocida donde aparece el cantaor Frasquito Yerbabuena (con sombrero), detrás de él su hijo Francisco Gálvez, guitarrista. (Detalle de una instantánea tomada en una fiesta de 1930 en la Venta del Suspiro del Moro en honor al novillero granadino Manuel Zarzo Hernández ‘Perete’ que aparece con camisa blanca).
 
Como curiosidad hay que decir que paralelamente a este evento cantaba la gitana María La Gazpacha en el Coliseo Olympia ilustrando con granaínas, saetas y otros cantes el estreno de la película “Granada”.
 
Un mes más tarde encontramos a nuestro cantaor participando en una fiesta organizada por la colonia catalana en Granada el domingo 2 de mayo de 1926. “El Defensor de Granada” recogía así su actuación de nuevo en el conocido Merendero “El Último” con la particularidad esta vez de mostrarse Antonio El Camacho también en su faceta de guitarrista:
 
La Virgen de Monserrat.-
La colonia catalana solemniza la fiesta de su Patrona.- (.../...).
Conforme anunciamos, el domingo último tuvieron lugar los solemnes actos con que la Colonia Catalana de esta capital celebró la fiesta de su patrona, la Virgen de Monserrat. (...).
Terminado el banquete, se verificó una pequeña fiesta.
La encantadora señorita Sofía Moreno bailó sevillanas, acompañadas a la guitarra por el célebre tocador y cantaor Camacho.
La angelical señorita Cardenchita Segarra y el señor Mir cantaron diferentes números de «Los Gavilanes» y otras conocidas zarzuelas: el célebre Camacho deleitó a la concurrencia con su más variado repertorio de cante flamenco, siendo muy ovacionado, y la fiesta concluyó con un animado baile, que duró hasta finalizada la tarde, hora en que regresaron a la capital los señores de la colonia catalana, muy satisfechos del acto conmemorativo celebrado.”.[12]
 
El miércoles 22 de junio de 1927, cantará nuevamente Antonio Camacho en el escenario del Teatro Isabel la Católica en una función a beneficio de la Federación de Cofradías, compartiendo escenario, entre otros, junto a Dora La Cordobesita y un quinteto de pulso y púa en los que es más que probable que actuasen los ya referidos José Molina y José Recuerda:
 
En Isabel la Católica.- (...).
Un éxito artístico y de taquilla fué anoche la función a beneficio de la Federación de Cofradías.
El variado programa fué muy aplaudido. (...).
La Rondalla granadina, quinteto de laúd, guitarras y bandurrias, interpretó admirable la «Danza gitana», de Alonso, «Las castigadoras» y la gavotta de «La Calesera» del mismo autor, y «Granada», de Albéniz.
«Dora la Cordobesita» estuvo tan clásica y gentil como siempre en el «Fandanguillo» de Almería. (...).
El cantador Camacho lució su estilo en el flamenco. (...).”.[13]
 
Interior del Teatro Isabel La Católica de Granada hacia 1930.
 
 
En recitales, concursos y festivales de Granada.
 
Hay que suponer que poco salió Camacho de Granada y su provincia aunque hay indicios de que al menos cantó en la vecina Málaga a tenor de la información que por este tiempo ofrece la revista “Granada Gráfica” en su edición de septiembre de 1928 al abordar escuetamente su figura artística:
 
Antonio Rodríguez Camacho.
Popularísimo granadino, artista del «cante jondo», que ha obtenido premios en los concursos celebrados en Málaga y Granada.”.[14]
 
En la primavera de 1929 aparece dando un recital junto a otros cantaores teniendo como escenario un ring de boxeo. En esta ocasión le acompaña nuevamente Cobitos y como guitarrista Miguel El Santo, según anunciaba “El Defensor de Granada” ese mismo día:

El Defensor de Granada”;
domingo 23 de junio de 1929.
 
Se tiene constancia de un cartel –dado a conocer en 1997 por José Guardia Rodríguez-, que oferta un gran espectáculo flamenco en la “Plaza de Toros del Triunfo” de Granada que carece de fecha de año y mes señalando únicamente que tal evento habría de tener lugar un
 
Miércoles 10 a las nueve de la noche Gran Festival Benéfico a favor del Colegio de Huérfanos (Zona de Granada) organizado por la Asociación General de Empleados y Obreros de Ferrocarriles de España”.
 
Es posible que dicho espectáculo tuviera lugar el miércoles 10, bien de abril o de julio, del año 1929 (pudo ser el miércoles 10 de octubre de 1928 aunque es poco probable). No creo que fuese anterior a estas posibles fechas ya que en él debuta Antonio Tamayo Aguilera “El Niño de la Voz de Oro” de apenas 15 años de edad de quien no he encontrado ninguna otra ocasión en la que aquel precoz artista flamenco cantase públicamente anterior al domingo 17 de agosto de 1930, aparte de ésta. Del referido cartel este fue el orden del espectáculo:
 
1.º Sinfonía por la Banda de la Excma. Diputación provincial.-
2.º ‘Gran Cuadro Flamenco’.-
3.º Presentación del notable cantador conocido por el de la Voz de Oro, Antonio Tamayo.-
4.º Debut del famoso cantador a todos los estilos Miguel López (Niño de las Saetas).-
5.º Debut De Valentín Hueso Pozo; Sin rival en fandanguillos en su estilo.-
6.º Debut José Campos (Niño de Vélez) el as del cante flamenco, sin rival en todos los estilos.-
7.º Éxito, Éxito una vez más se presenta ante nuestro público Manuel Cobos premiado en diferentes concursos.-
9.º Éxito, Éxito del notable cantador, paisano nuestro Antonio Camacho.-
Tocadores a Guitarra; Manuel Amaya-Juan Hidalgo y Manuel Hidalgo.- (...).”.[15]
 
Cartel recogido del libro “La Ópera Flamenca en Granada” de José Guardia Rodríguez posiblemente del año de 1929. A la derecha fotografía inédita del Niño de la Voz de Oro de inicios de 1930 quien hizo su presentación pública en dicho evento compartiendo aquel escenario entre otros con Camacho.
 
A la primavera siguiente participó Camacho en la edición primera de lo que con el tiempo sería el famoso Festival Nacional de Música y Danza de Granada. En aquella ocasión fue auspiciado por el Patronato Nacional del Turismo y sus sesiones estuvieron dirigidas por el compositor Ángel Barrios hijo del popular cantaor Antonio El Polinario.
Se desarrolló el evento en las noches del jueves 22 y viernes 23 de mayo de 1930 y dentro del recinto del famoso Carmen de Los Mártires situado en el entorno de la Alhambra, contándose entre el público una delegación de extranjeros que asistiría a otras similares fiestas ofrecidas en otras regiones de España. “El Defensor de Granada” dio cumplida cuenta del programa capitalizado casi por completo por el cante flamenco y la zambra gitana. Como se puede comprobar se bailaron: alboreás, cachuchas, fandangos, chuflas, la mosca, tangos-zambras, farrucas y zapateados; y se cantaron: siguiriyas, martinetes, serranas, soleares, polos, cañas, granaínas, saetas, bulerías, nanas, rondeñas y peteneras. El mismo diario publicó una pequeña crónica del primer día destacando a Antonio Camacho:

Programa de los Festivales por “El Defensor de Granada” ediciones de mañana y tarde del jueves 22 de mayo de 1930. A la derecha reseña del evento por el mismo diario en sus respectivas ediciones de mañana y tarde del día siguiente.
 
El Carmen de los Mártires, hacia 1933.
En este privilegiado entorno se solían organizar representaciones folclóricas y musicales en general, destacando también las flamencas como se observa en la imagen.
 
En el suelto “Silueta del Día” que firma “Constancio” acerca de la segunda noche, con notable desdén, hacía la siguiente reflexión en el referido diario:
 
En los festivales de música popular celebrados en la Alhambra, los «jipíos» sentimentales de la Gazpacha y los gritos melodramáticos del Camacho han encontrado un eco comprensivo y emocional entre los extranjeros flamenquistas. Han sido ellos precisamente los que han puesto en la fiesta una nota de color. (...). Y a todo esto el ¡ay! desolado del cante jondo en el silencio de una noche estrellada. La españolada magnifica del sentimiento andaluz; el «¡ole tu madre!» de los aficionados impetuosos; el «¡vamos a verlo, niña!» de los preludios flamencos. (...).”.[16]
 
A inicios de 1931 se produce un lamentable hecho que quizá haga referencia a un sobrino del propio Antonio Camacho y cantaor como él. Este familiar salió mal parado de una riña que sostuvo con un guitarrista, quizá Cándido Román Maldonado ‘Román el Granaíno’ (1904-1983). La prensa de Córdoba fue la que se hizo eco del triste suceso:
La Voz. Diario gráfico de información” de Córdoba;
ediciones del lunes 5 y martes 6 de enero de 1931.
 
A finales de junio de ese mismo año Antonio Camacho formaba parte del elenco flamenco que actuaría a beneficio de los obreros en paro obligado de Granada. En este caso además de algunos compañeros que con él habían compartido actuaciones, aparece otro Niño de Granada que solía desarrollar su trayectoria en Córdoba: se trata de Miguel Milena Rosales, nacido en el cercano pueblo de Colomera en 1895 y fallecido en Mérida en 1941. También aparece la bailaora granadina Concepción Campos Cortés conocida por La Coja (1874-1944) quien fuera capitana de una zambra sacromontana compuesta, entre otros, por las cantaoras Conchilla Maya y María la Canastera, la bailaora Lucía La Casualiá y los tocaores Pepe el Tranca y Salvador Román, con la cual grabó en discos de pizarra este mismo año de 1931. Así anunció la prensa dicho evento la víspera:
 
El Defensor de Granada”;
ediciones de la tarde del jueves 25 y mañana del viernes 26 de junio de 1931.
 
La siguiente noticia es previa al inminente estallido de la Guerra Civil, aunque se anuncia como “El Niño de Graná” tiene todos los indicios de tratarse de nuestro protagonista. En esta ocasión sería acompañado por el tocaor iliturgitano Juan Crespo en los salones de la Sociedad Masa Coral de Granada.
 
La Publicidad. Diario democrático de la mañana” de Granada; domingo 7 de junio de 1936.
 
Hasta aquí la primera entrega de este poco conocido cantaor. En la siguiente trataremos de acercarnos en la medida de lo posible a su cante.


Rafael Chaves Arcos

[1] Página 2 del n.º 1.545 del diario “Noticiero Granadino”; martes 8 de septiembre de 1908.
 
[2] En portada del n.º 15.342 de “El Defensor de Granada. Periódico independiente”; lunes 13 de febrero de 1911.
 
[3] Molina Fajardo, Eduardo: “El Flamenco en Granada. Teoría de sus orígenes e historia”; Ed. Miguel Sánchez Editor. Granada, 1974; páginas 103 y 181.
 
[4] http://www.elarqueologomusical.es/2012/11/granada-y-sus-ninos-cantaores.html
 
[5] Página 2 del n.º 17.236 de “El Defensor de Granada. Periódico independiente”; miércoles 12 de enero de 1916.
 
[6] En portada del n.º 4.891 del “Noticiero Granadino”; domingo 28 de octubre de 1917.
 
[7] Albaicín, Curro: “Zambras de Granada y flamencos del Sacromonte. Una historia flamenca en Granada”; Ed. Editorial Almuzara. (Madrid), febrero 2011; páginas 60 y 61.
 
[8] Checa Medina, José Ramón: “El Concurso de Flamenco de 1922 en Linares, el primero en Tarantas y Granaínas”; en revista “Siete esquinas”, n.º 7. Linares, 2014.
 
[9] En página 3 del n.º 6.561 de “Noticiero Granadino. Diario independiente” en su edición del 30 de octubre de 1923.

[10] El buen investigador y amigo Antonio Conde González-Carrascosa nos advierte que este tocaor era hijo del popular “Rey de los Gitanos de Granada”, no nieto como supusimos en un principio por la mucha diferencia de edad entre ambos, ya que Mariano Fernández Santiago (a) Chorrojumo curiosamente se casó muy mayor, a los 59 años de edad, con Dolores Román Heredia con la que tuvo tres hijos. Uno de ellos fue Rafael, quien “heredaría el trono” de su padre y oficiaría como él de modelo y guía de turistas hasta 1916. El guitarrista al que se refieren estas noticias, llamado Antonio Fernández Román, había nacido en 1886. 

[11] En portada del n.º 7.044 de “Gaceta del Sur. Diario católico” de Granada; viernes 19 de marzo de 1926.
 
[12] En portada del n.º 24.3577 de “El Defensor de Granada. Decano de la Prensa diaria de esta provincia”; martes 4 de mayo de 1926.
 
[13] Página 5 del n.º 25.065 de “El Defensor de Granada. Decano de la Prensa diaria de esta provincia”; jueves 23 de junio de 1927.
 
[14] Página 18 de la revista “Granada Gráfica”; septiembre de 1928.
 
[15] Este cartel también fue incluido en Albaicín, Curro: “Zambras de Granada y flamencos del Sacromonte. Una historia flamenca en Granada”; Ed. Editorial Almuzara. (Madrid), febrero 2011; páginas 60 y 61.
 
[16] Página 2 del n.º 26.918 de “El Defensor de Granada”; ediciones de mañana y tarde del sábado 24 de mayo de 1930.

martes, 16 de febrero de 2021

El Posadero y el flamenco de su tiempo.

Trataremos en esta ocasión de seguir la trayectoria artística de un cantaor algo olvidado. Se trata de José Corbacho, conocido como El Posadero o El Posaero.

Imagen hasta ahora inédita del cantaor José Corbacho ‘El Posadero’.
(Fotografía F. Valdivieso)
 
 
Entre Jerez, Montellano y Ronda.
 
El lugar de nacimiento de este cantaor sigue sin estar del todo claro, por un lado en muchas ocasiones se anunciaba como “El Posadero de Sevilla” por lo que en principio se le hacía oriundo de la capital de Andalucía. De otro lado Rafael Pareja, quien fuera su primer mentor en el cante y que parecía conocerlo bien, le hace natural de Ronda. En el capítulo XIV de sus “Recuerdos y confesiones” redactados por el periodista Juan Biondi y fechados en 1952, con respecto al epígrafe titulado “Ramón “el de Triana”.”, y tras hablar de aquél, precisa sobre El Posadero:
 
Otro destacadísimo cantaor de aquellos tiempos fue “El Posaero”, que había nacido en Ronda y fue cochero en casa de un cuñado mío, muy conocido, llamado Correa “El de la Alfalfa”, que tenía una afamada cochera de coches de lujo y de punto. Aprendió a cantar de oírme a mí; y, como poseía condiciones y enorme afición, pronto asimiló cuanto le enseñé; y, ya profesional, siguió cantando y aún canta, siendo para mí un motivo de gran satisfacción que este discípulo mío ganara hace pocos años un concurso organizado en Madrid, cantando por Soleares, que los buenos aficionados saben que es lo más difícil del cante flamenco”.[1]
 
A partir de estas pistas y sabiendo que nuestro protagonista se llamó José Corbacho encontré dos personas que quizá pudieran obedecer a su identidad a través de nóminas de quintas para mozos en edad de alistamiento de 1904 en Sevilla y de 1911 en Ronda. Ambos de idénticos apellidos, Corbacho Redondo, cabiendo la posibilidad de que fuesen hermanos. Se deducía del primero llamado “José”, que habría nacido en 1884 en Sevilla, pero se nos antojaba demasiado antiguo. Del segundo llamado “José Alejo” por el mismo acta de reclutamiento se consigna que había nacido en Ronda el 5 de junio de 1891, estando domiciliado en San Carlos, hijo de José y Dolores, que por edad sí podría cuadrar más con nuestro cantaor.
Incluso el mismo Pareja, unas líneas más abajo del referido libro, apunta que El Posadero era tío de otro cantaor conocido por El Canario de Ronda de quien explica:
 
A un sobrino de “El Posaero”, llamado “El Canario de Ronda”, y de quien me habían hablado muy bien, lo llevé al Kursaal de Sevilla para probarlo y tuvo la oportunidad de que le acompañara el emperador de todos los tocaores flamencos: Javier Molina. Gustó muchísimo y después de actuar bastante tiempo fue contratado para La Línea de la Concepción, pero, enamorado de una mujer, se casó con ella, se retiró de la profesión donde le esperaban muchos éxitos y ahí acabó su carrera. Fue una lástima, aunque en el establecimiento de bebidas que puso y aún tiene, pueden los buenos aficionados oír cantar cuando él quiere hacerlo”.[2]
 
El cantaor Rafael Pareja primer maestro de El Posadero. A la derecha El Canario de Ronda en su bar de la calle El Clavel de La Línea de la Concepción
(Archivo Juan Rondón Rodríguez)
 
Según Juan Rondón Rodríguez, el cantaor El Canario de Ronda se llamó Francisco López Cabrera, había nacido efectivamente en Ronda (Málaga), en el año 1912 y murió en La Línea de la Concepción (Cádiz), el 28 de julio de 1958. Fue también conocido con los nombres de “Paquillo El Corto” y “Curro El Canario”. Por los apellidos debió ser sobrino político de El Posadero no carnal.
Sin embargo todas estas pesquisas se vinieron abajo por una revelación de peso de don Adolfo Real Torregrosa por la que todo parece indicar que este cantaor era jerezano:
Al Posaero lo escuché cantar muchos años en el restaurante “La Vinícola”, en la sevillana plaza del Duque. Cantaba muy bien. Sobre todo por seguiriyas. Decían que era de Montellano, pueblo de la provincia de Sevilla, pero él mismo me confesó que había nacido en Jerez de la Frontera, pasando de pequeño a vivir a Montellano”.[3]

Panorámica de Montellano en 1917. En este pueblo pasó su infancia José Corbacho.
 
Las únicas pistas encontradas que relacionan el apellido de nuestro aventurero con la mencionada localidad se recogen en diarios de Jerez. La primera la ofrece “El Progreso” al insertar la lista de diputados monárquicos y republicanos electos en febrero de 1871, donde recoge por “Montellano” a “José Corbacho Reina”.[4] La segunda por “El Guadalete” al informar en 1903 de la muerte de un antiguo e ilustrado alcalde del municipio: 
 
Noticias de Sevilla: (...).
-Ha fallecido repentinamente en Montellano don José Corbacho Romero.
Hombre de gran ilustración y amante del progreso, fué doctor en Medicina y Cirugía y desempeñó con singular acierto la Alcaldía de Montellano en las etapas de mando del gobierno liberal.”.[5]

Todo ello podría indicar a lo sumo algún tipo de parentesco al menos con el padre del futuro cantaor, si bien induciría a pensar en vínculos familiares que motivaran el traslado de los padres y hermanos de José Corbacho a dicho pueblo desde Jerez cuando aquél era un niño. ¿Desarrollarían allí sus padres el negocio de una posada de donde se originase el nombre artístico por el que siempre fue conocido el cantaor?

Primeras apariciones en Sevilla. La Vinícola.
 
La primera vez que encontramos a El Posadero en una comparecencia pública como cantaor profesional es ya en Sevilla donde desarrollaría casi toda su trayectoria. Participó en un monumental programa de variedades celebrado el día 24 de agosto de 1921 en el Salón Ideal Concert situado en la confluencia de las calles Calatrava y Fresas. Se trataba de una función benéfica al Hospital de Sangre del Palacio de San Telmo donde curaban a los heridos de las tropas españolas en Annual por las rebeliones rifeñas en Marruecos.
Entre los artistas flamencos que con él participaron se encontraban El Gloria y sus hermanas Luisa La Pompi y La Sordita, Juana La Macarrona, Paco Senra, los bailaores Gómez Ortega, La Niña de los Peines y su cuñada Eloisa Albéniz, Manuel Escacena, Manuel Vallejo y José Cepero. Así se apreciar en el recorte de la revista “Eco Artístico” que cubrió la crónica de espectáculos de esos días:
 
Eco Artístico”; 15 de septiembre de 1921. 
A la derecha imagen de la fachada del Teatro Ideal Concert de Sevilla en el año 1922.
 
A los pocos días, en septiembre de ese mismo año y también en otra función benéfica para los heridos de Melilla, cantó El Posadero en el Ideal Cinema de la Alameda de Hércules. Entre el elemento flamenco destacaron también El Niño Medina y La Antequerana, según contaba el mismo número de la referida revista madrileña:
 
Revista “Eco Artístico” de Madrid;
jueves 15 de septiembre de 1921
 
Por una crónica de espectáculos con nómina de artistas que recoge un cronista, que firma como “El Sobrino de Galerín” en la revista quinquenal de Cádiz “Deportes, Teatros y Toros”, sabemos que en octubre de ese año pasó al Salón Ideal Rosales de la calle Pureza de Triana compartiendo aquel escenario con algunos flamencos arriba citados más el cantaor Rafael Cañete y el bailaor Frasquillo:
 
Desde Sevilla.-
Reporteando.-
Teatros. (...).
‘Ideal Rosales’.- Petit Benítez, bailarina.
La Lucerito, cantadora de flamenco. Frasquillo, bailador flamenco.
La Coralito, cupletista. María Zarzo, bailarina clásica. Mora Leri, cupletista.
El Posadero, cantador flamenco.
Trini Benítez, cupletista.
Todo esto en primera sección.
La Perlita, cupletista. Hermanas Maruni, pareja de bailes.
Rafael Cañete, cantador flamenco.
Socorrito Benabat, cupletista. El Gran Luna, prestidigitador.
Hermanas Jerezanitas, pareja de bailes. Pepita Moreno «La Antequerana», cantante de aires regionales y flamenco.
Carmela y Antonio, duetistas, bailarines y monologuistas.
«Los Pujales», troupe.
Estos números en segunda sección.
De todos sobresalen grandemente «La Antequerana», Frasquillo, Trini Benítez, Hermanas Jerezanitas y los notables artistas Carmela y Antonio, que con sus bailes y cuplés de imitaciones logran grandes aplausos.
La troupe «Los Pujales», también gusta.”.[6]
  
Interior de la sala Ideal Rosales en Triana en 1921
 por el mismo tiempo en que actuó en su escenario El Posadero.
 
Según declaraciones del gran guitarrista Esteban de Sanlúcar al cantaor Luis Caballero Polo, también sobre ese tiempo, posiblemente en el sevillano Café Novedades poco antes de su cierre en 1923, El Posadero cantaba noche tras noche acompañado del toque de su hermano Antonio de Sanlúcar, entre otros estilos, por serranas con la conocida letra: “Una cordera...”.[7]
 
De los siguientes párrafos en alabanza al restaurante La Vinícola que inserta el diario local “El Liberal” se deduce que por esos años El Posadero era habitual integrante de un elenco flamenco de categoría que actuaba en aquel establecimiento de la sevillana Plaza del Duque en la primavera de 1923:
 
Restaurant La Vinícola.- (...).
Hoy día del Corpus inaugura la temporada oficial de verano el popular restaurant «La Vinícola».
Este establecimiento, que no hace mucho era mirado con la mayor indiferencia, se ha convertido en el preciso para sevillanos y forasteros, desde que lo tomó á su cargo el indispensable Marcos Borbolla, secundado por su primo y lugarteniente Urbano Ibáñez el de la calleja. (.../...).
Durante la pasada temporada de invierno han honrado con su presencia los salones de «La Vinícola» distinguidas personalidades que hicieron los mayores elogios de la selecta cocina y servicio esmerado.
Entre ellas recordamos á los eximios literatos señores Linares Rivas y Pérez Lugín (Don Pío); las notabilísimas actrices Catalina Bárcena y María Gámez, y al general Sanjurjo.
También han desfilado por allí la popular Pastora Imperio, Sánchez Mejías, Chicuelo, La Rosa, Algabeño, y otras notabilidades. (...).
El elenco cantante que tiene su parada fija en «La Vinícola», ha crecido. Han venido más «niños» de otros puntos con ganas de eclipsar á la Niña de los Peines, Cayetano, Colorao, Arturo, Tomás, Fosforito, Pomarés, Marchena, Posadero, Pena y otros artistas, columnas firmes del establecimiento.
En «La Vinícola» pide usted un chato y le dan dos tapas, una de cocina y otra de cante.
Mientras se come usted aquello le regalan el oído con lo de moda:
«Aunque el río llegue á Palma».
Y así no hay cristiano que se vaya. (...).
¡Caballeros! ¡A «La Vinícola»!”.[8]
 
Imagen retrospectiva de la Plaza del Duque de Sevilla. En un mismo edificio La Vinícula (mitad izquierda) y Teatro Duque haciendo esquina con la calle Trajano.
(Archivo Julio Domínguez Arjona).
 
Esto coincide con el breve texto que sobre este cantaor expone el Diccionario Enciclopédico del Flamenco cuando dice:
 
...su trayectoria artística se desarrolló principalmente en la capital hispalense, actuando en los cafés cantantes y durante varios años en el restaurante La Vinícola así como en las fiestas íntimas de la Alameda de Hércules sevillana”.[9]

Iniciado el año 1924 se sabe que participó en Sevilla en algunos eventos, caso de la fiesta celebrada por el bautizo de la niña Elisa Camero Terán en San Martín, la cual tuvo lugar en el mes de febrero, según relató la prensa:

El elemento joven organizó una agradable fiesta andaluza, en la que intervinieron los afamados cantadores de flamenco Pepe Torres y el «Posadero», acompañados á la guitarra por Manolo el «Moreno».”.[10]

Se sabe que la noche del martes 13 de octubre de 1925, El Posadero cantó en una emisión radiada desde la plaza de San Francisco de Sevilla con motivo de la Fiesta de la Raza. Un numeroso público pudo escuchar directamente el programa a través de un gran altavoz colocado en la fachada de las Casas Consistoriales. El diario “El Liberal” del día después así lo cita:
 
La audición extraordinaria de anoche del Radio Club Sevillano. (...).
La emisión fué clara y perfecta, escuchándose todo el programa –que ya conocen nuestros lectores- con singular claridad. (...).
La Orquestina Martínez, nueva y valiosa agrupación musical, integrada por notables elementos, que dirige el maestro Martín, ejecutó un notable programa de concierto, completando la parte musical la orquesta de la estación.
La artista Catalina Bárcena y el cantador flamenco «El Posadero» cantaron diferentes números. (...).”.[11]
 
 
Un gran saetero.
 
Año y medio después El Posadero se reveló como un gran saetero y así fue destacado por la prensa de Granada:
 
El notable artista sevillano José Corbacho, ‘El Posadero’, que ha obtenido grandes éxitos cantando saetas de Semana Santa.”.[12]
 
Precisamente en la Ciudad de los Cármenes encontramos al El Posadero actuando junto Paquita La Macarena ambientando con sus saetas una popular película en Granada. “El Niño de las Monjas” se proyectó en el Coliseo Olympia de la Gran Vía desde al menos el jueves 11 al domingo 14 de mayo de 1926. La prensa local le anuncia como cantaor sevillano:
 
El Defensor de Granada. Decano de la Prensa diaria de esta provincia”.
Arriba ediciones de mañana y tarde del miércoles 10; 
el de abajo se repitió hasta el domingo 14 de marzo de 1926. 
A la derecha otro anuncio del mismo diario en su edición del jueves 11.
 
Como se observa en estos anuncios se destaca que:
 
Durante el desfile de las cofradías de la Semana Santa en Sevilla cantarán saetas los afamados artistas sevillanos Paquita Aguilar (La Macarena) que ha lucido sus buenas cualidades ante SS. MM., y José Corbacho (El Posadero). (...).
Adaptación Musical – Gran Orquesta.
Banda de Trompetas, Cornetas y Tambores”.[13]
 
Vista general del interior de la sala, palcos laterales y escenario del Coliseo Olympia en una foto tomada mes y medio tras su inauguración el 21 de noviembre de 1920. En dicho teatro de la Gran Vía de Granada cantó saetas El Posadero a mediados de marzo de 1926.
 
Como curiosidad diremos que por esos mismos días Manuel Centeno y La Finito también cantaron saetas en Barcelona para la película “Currito de La Cruz”.
Diez días después, finalizando ese mismo mes la cinta es exhibida en el Teatro Cervantes de Almería, situado en el Paseo del Príncipe, y nuestro cantaor es contratado con el mismo fin:
 
La Independencia. Diario católico” de Almería;
miércoles 24 y jueves 25 de marzo de 1926.
 
Tras estas comparecencias, un mes después, el 25 de abril de 1926, aparece públicamente en el Teatro Cervantes, ahora en el de la plaza del Campillo de Granada. En esta ocasión participó en un concurso de cante andaluz organizado por José Tejada Martín, El Niño de Marchena, discípulo al igual que José Corbacho de Rafael Pareja. En el competente jurado estuvieron entre otros los cantaores Frasquito Yerbabuena y Mariano Morcillo:
 
En Cervantes.-
El Concurso de Cante Andaluz.-
El domingo fué en Cervantes el concurso de cante Andaluz organizado por el célebre cantaor «El Niño de Marchena».
Mucho público asistió a la fiesta y aplaudió al «Niño» en sus notables fandanguillos, así como a los demás cantaores.
«El Camacho», el «Posadero de Sevilla», «El Niño de Puertollano», Juan Soler y el «Pescadero de Linares», acompañados por «Pepe el de la Flamenca» y otros clásicos tocaores.
Hubo varios espontáneos, y de éstos ganó la copa del concurso el jovencito Antonio Moreno (a) el «Almendrica», que se cantó por fandangos «marcheneros», con todo estilo.
Formaron el Jurado los señores Mariano Morcillo, Fernando Amador y Frasquito Gálvez.
Hubo bastante público, sobre todo en las alturas.- Bambalina”.[14]
 
El Niño de Marchena y el desaparecido Teatro Cervantes de Granada.
 
A raíz de sus comparecencias públicas ilustrando escenas de la Semana Santa en la referida película muda, El Posadero debió adquirir cierto predicamento en Granada como estilista de saetas. Así, Curro Albaicín, al abordar la personalidad artística de su tía, la cantaora gitana Carmela La Parranda, asegura que nuestro protagonista fue contratado como saetero en alguna que otra Semana Santa granadina:
 
Junto con el cantaor sevillano el Posaero, le cantaron saetas desde la Torre del Cubo de la Alambra a la hermandad de las Maravillas.”.[15]
 
 
Madrid, Málaga, Córdoba, Valencia y Barcelona.
 
Un año después consta su participación en una gran función flamenca que tuvo lugar el 7 de marzo de 1927 en el madrileño Circo Price, siendo anunciado El Posadero en el programa correspondiente, en un elenco donde además de él, intervinieron los cantaores Emilio el Faro, Pedro García, El Niño de Quesada, La Niña de Jerez, Eusebio Villarrubia, El Niño del Almendro, La Ciega de Jerez, José Cepero, Guerrita, La Niña de los Peines y El Niño de Marchena; junto a los tocaores Vicente Gómez, Marcelo Molina, Luis Maravilla, Manolo de Badajoz, Julio Alonso, Serapio Gutiérrez, Luis Yance y Ramón Montoya.[16]
 
De sus andanzas por tierras malagueñas, posiblemente en este año de 1927, tenemos constancia por algunas comparecencias públicas de El Posadero en la localidad de Álora a través de lo escrito por José Navarro Rodríguez:
 
Cosas del cante.
Álora y su tradición. (...).
En la década de 1920-30, en el teatro Salón Navarro, que fundó mi padre, se dedicó de lleno a cultivar el cante flamenco, desfilando por su pequeño escenario de cañas, los mejores de la época. Por allí pasaron don Antonio Chacón, Manuel Torre, Tomás Pavón y su hermana la Niña de los Peines, Fernando el Herrero, Manuel Escarcena, Juan y Pedro Soler, Los Pescaeros de Linares, El Gloria y sus hermanas las Pompi, El Posaero, El Pena, Cachorro, El Seco, Juan Hierro, Cayetano de Cabra, Manuel Centeno, Cepero, Vallejo, El Cojo de Málaga, etcétera, etc, hasta completar la relación de los grandes cantaores de aquellas fechas. (...).”.[17]
 
El caso es que a inicios del verano siguiente El Posadero se encuentra en la misma ciudad de Málaga. Junto a Joaquín Vargas Soto ‘El Cojo de Málaga’ cantará en el famoso Balneario del Carmen, sustituyendo a La Niña de los Peines, según anuncia el diario local “La Unión Mercantil” del último día de junio de 1927:
 
Páginas 3 y 4 de “La Unión Mercantil. Diario de intereses generales” de Málaga;
jueves 30 de junio de 1927.
 
Parque Balneario Nuestra Señora del Carmen hacia 1925.
Desde 1922 en que se abrió su restaurante, además de los baños, se daban en su entorno regatas, verbenas y conciertos de variedades y flamenco.
 
Ambos cantaores en compañía de otros flamencos realizarán una gira estival por distintas localidades andaluzas ya que, tras Málaga, a los dos meses actúan por la provincia de Córdoba, en el coso taurino de Cabra el miércoles 25 de agosto de 1927. El Posadero y El Cojo son cabeza de cartel o reclamo, con el que también se presenta un elenco algo mediocre que simula una boda gitana, a tenor de lo que informaba el periódico “La Voz” del día siguiente:
 
La Voz. Diario gráfico de información” de Córdoba; jueves 26 de agosto de 1927.
A la derecha El Cojo de Málaga.
 
Inmediatamente después actuó el mismo elenco en el coso taurino de la ciudad de Úbeda, el martes 30 de agosto, según expone la prensa local a través del diario “La Provincia” el mismo día: 

Plaza de Toros.- 
Para esta noche a las once se anuncia una función de género flamenco en el escenario de la plaza de toros, haciendo su debut un gran cuadro, compuesto de catorce artistas, entre los que figuran el notable cantador José Corbacho «El Posadero» y el popularísimo y excelente «as» del cante «jondo» Joaquín Vargas «Cojo de Málaga». A empresa y artistas deseamos mucho éxito.”.[18]

La empresa no debió ir mal pues las actuaciones de ambos cantaores con dicho formato continúan hasta llegar a la capital de España al mes siguiente. Claro es que el original espectáculo “Una boda entre gitanos” fue mejorando con nuevos integrantes:
 
Anuncio de “La Libertad” y también de “El Liberal” de Madrid;
ediciones del martes 27 de septiembre de 1927.
 
Así pues, no debutó en El Posadero en Madrid en el Teatro Fuencarral, como siempre se ha dicho, sino en el Circo Price. El mismo espectáculo flamenco lo presentarán a inicios del mes de octubre, esta vez sí, en el escenario del Fuencarral, informándonos el diario “La Opinión” de otros integrantes del elenco como Chaconcito. Al mismo tiempo, en el Teatro Maravillas, cantaba La Niña de Linares:
 
Espectáculos para mañana.- (...).
Fuencarral.- A las diez y media: Original espectáculo: “Una boda entre gitanos”, en la que intervienen 12 auténticos gitanos malagueños. Cuadro de cante flamenco: Ángel el de las Marianas, José Corbacho, (El Posadero), Antoñito García Chacón y Joaquín Vargas (El cojo de Málaga), maestro de los cantaores y Emperadores de las tarantas. (...).
Maravillas.- A las seis y media y a las diez y media: Cinematógrafo, Carmen Dauro, Carmen Numantini, Niña de Linares, Antinea, Hermanas Obiol, Diany y Pedro, Orquesta Mirecki, Sister G., Satanela, y Guillén.”.[19]
 
El diario “ABC” del mismo día da más detalles, a la vez que especifica que tanto El Posadero como el guitarrista malagueño Manuel Cañestro eran nuevos en Madrid:
 
Diario “ABC” de Madrid; martes 4 de octubre de 1927.
A la derecha el tocaor Cañestro.
 
En las postrimerías de ese año de 1927 encontramos a El Posadero en la Ciudad Condal participando en el beneficio del cantaor cartagenero Juan Baños Sánchez ‘Fanegas’ (1893-1985) que tuvo lugar en el Teatro-Circo Barcelonés según anunció “La Vanguardia”:
Página 24 del n.º 19.916 del diario “La Vanguardia” de Barcelona; jueves 22 de diciembre de 1927.
El cantaor Juan Baños ‘Fanegas’
(Archivo Pedro Fernández Riquelme)
 
Al inicio de la primavera del año siguiente se encuentra José Corbacho formando parte de un espectáculo de Alberto Monserrat y dentro de un elenco flamenco con El Niño de Marchena como cabeza de cartel. Con esta compañía actuará en la Plaza de Toros de Valencia el domingo 3 de junio de 1928. Es relevante cómo destaca el corte clásico de cante nuestro protagonista el anuncio de “El Pueblo” de ese mismo día:
 
José Corbacho (Posadero). Debut. Único émulo de Chacón, con sus cantos jondos.
Página 3 de “El Pueblo. Diario republicano de Valencia”;
domingo 3 de junio de 1928.

Mes y medio después, en pleno verano, quizá de la mano de El Cojo de Málaga, aparece El Posaero nuevamente en Barcelona, esta vez actuando, al menos el sábado 14 y domingo 15 de julio, en el Teatro Goya de la calle Joaquín Costa n.º 68, junto a un formidable elenco como bien expone el siguiente anuncio inserto en el diario local “
El Diluvio” del primer día:
En página 4 y en la 9 de los ns.º 220 y 221 de “El Diluvio. Diario republicano” de Barcelona; 
ediciones del sábado 14 y domingo 15 de julio de 1928.

Del elenco hemos de aclarar que es posible que el “Niño de Málaga”, fuese o bien Manuel Fernández o Alfonso Aguilera, que aunque guitarrista, ofició a veces como cantaor. El Niño de Triana podría ser Rafael León Fontanilla nos inclinamos más a que pudiera en realidad referirse a Enrique García. Lola y Mariana Soto Aguilera Las Camisonas, bailaora y cantaora respectivamente, eran hermanas y posibles sobrinas de la bailaora malagueña Teresa Aguilera, madre a su vez de Paco Aguilera, de la que copian el nombre artístico. Manolo de la Rosa Carrasco era un bailaor jerezano y el “Niño de las Bulerías” se corresponde con el tocaor granadino Manuel Domínguez, Faíco Chico también era tocaor. Luis Carrasco, posiblemente gaditano, además de cantaor festero, fue bailaor, y “Niño de Constantina” era el cantaor Manuel Constantina.

Cinco días después El Posadero participó en el Teatro-Circo Barcelonés el viernes 20 de julio de 1928 en una Grandiosa Fiesta Flamenca organizada por el empresario y guitarrista mallorquín Juanito El Dorado. Así lo anunciaba “La Vanguardia” de ese día:
 
Circo Barcelonés.
Hoy viernes, noche, a las 10 ‘Grandiosa Fiesta Flamenca’ organizada por el popular ‘Juanito El Dorado’ tomando parte el maravilloso cantaor Cojo de Málaga y los célebres cantaores Paco El Granadino – Niño de Málaga – Niño Caracol – Niño Vallecas – Niño de La Perla – José Corbacha El Posadero y Chato de Valencia, y las bailaoras Leonor Chicharra – María Mendaña – Concha Chicharra – Micaela Mendaña y los tocaores José Martínez – Manuel Domínguez y Juanito El Dorado.- Precios populares.- Se despacha sin aumento de 11 a 1 y tarde desde las 4.- (...).”.[20]
 
El antiguo Teatro-Circo Barcelonés en la actual Plaza de Cataluña 
de la Ciudad Condal hacia 1927.
(Fondos Ayuntamiento de Barcelona).
 
 
Con El Niño de Marchena en Sevilla. En tierras murcianas.
 
En el verano siguiente se encuentra nuevamente El Posadero en Sevilla. Acompañado del tocaor cordobés Antonio Moreno Fernández canta en un cinematógrafo que había en la antigua Huerta de la Barzola según un escueto anuncio del periódico “El Noticiero Sevillano” a inicios de agosto de 1929:
 
Espectáculos para el martes. (...).
Cine de La Huerta.
«Rosa de, media noche» y cante flamenco por el Posadero, acompañado a la guitarra por Antonio Moreno. «El que no corre vuela». De nueve y media a una.”.[21] 

Tan sólo cinco días después participa El Posaero en una fiesta auspiciada por el Niño de Marchena y el empresario Vedrines en el Pasaje del Duque de Sevilla. En ella participan además muchos de los miembros de la compañía de Ópera Flamenca que, capitaneada por el propio Marchena, recaló en la ciudad al regreso de su última actuación en Huelva. El elenco estaba formado por José Cepero, Angelillo, Guerrita, El Pena Hijo, Personita, El Pescadero y Ángel Penalva ‘el de las Marianas’ al cante; El Estampío y Acha Rovira al baile, y Martell, Manuel Bonet, Luis Yance y Ramón Montoya en las guitarras, algunos de los cuales participaron en dicha fiesta. El seguimiento que del evento hizo “El Noticiero Sevillano” constata la eclosión artística de José Tejada, el favor del que gozaba entre sus compañeros y la popularidad que su cante había adquirido en la afición. Debido a la poca calidad de la reproducción del ejemplar de prensa, y por la novedad de la misma, transcribo íntegra la referida crónica:
Una fiesta ofrecida por el Niño de Marchena.
El Niño de Marchena, aquel muchacho que hace pocos años veíamos todos deambular por Sevilla, entrando y saliendo en cuantos lugares se reunieron buenos aficionados al cante, osando apenas levantar su voz entre ellos, y que más tarde marchó a Madrid buscando más amplios horizontes para sus ambiciones, se encuentra de nuevo entre nosotros gozoso de poder compartir con los que presenciaron sus comienzos artísticos, la alegría que llena su espíritu juvenil por la serie de ininterrumpidos triunfos alcanzados en la Corte y que tuvieron su culminación, rotunda y clamorosa, en la “Copla Andaluza”.
Pepe Marchena, al que su condición de triunfador no ha envanecido, conserva en su trato y en todo el aire de su persona la misma simpática modestia que tantos amigos le conquistara. Y al encontrarse de nuevo en Sevilla, quiso celebrar con una comida, a la que invitó solo a un grupo de antiguos y buenos amigos, la alegría que le retozaba por el cuerpo.
El acto se celebró anoche en uno de los salones altos del Pasaje del Duque el feudo del gran simpático Manolito Mates. Y a él concurrieron periodistas, artistas y virtuosos del cante “jondo” y de la guitarra.
La comida discurrió en un ambiente de gratísima cordialidad haciendo gala los comensales del buen humor y gracejo propio de la tierra.
Al final se pronunciaron “discursos” rebosantes de ingenio, por Paco Ruiz de los Ríos, Montoya, el indispensable virtuoso de la guitarra, y Agustín López Macías “Galerín”. Los “oradores” como decimos, estuvieron felicísimos.
Después... después vinó lo serio. Una audición de cante por todo lo alto, una verdadera función de ópera flamenca, en la que tomaron parte el Niño Marchena, Fernando el Herrero, El Pena, el Posadero, el pescadero de Linares, Luis Vélez, el Niño de la Ramona y el Niño de Linares. A estos “cantaores” acompañaron los “tocaores” Ramón Montoya, Luis Llancés, Alfonso Alfaro, Eduardo el de San Eloy y Luis Jiménez.
¡Qué modo de cantar y de tocar! Los oyentes estábamos embelesados. Allí se cantó de todo “lo grande” llegando hasta la caña y la “seguiriya” pasando por los caraccles.
La fiesta terminó a hora muy avanzada y de ella guardarán imborrables recuerdos cuantos tuvieron la fortuna de presenciarla.”.[22]
 
Instantánea de la fiesta que ofreció El Niño de Marchena en Sevilla la noche del sábado 10 de agosto de 1929. Aunque la fotografía no es de buena calidad se aprecian en el primer plano, y en el centro, sentados, al anfitrión y Ramón Montoya a la guitarra. Detrás a la altura del clavijero de la guitarra, de pie, Luis Yance. Justo detrás de Marchena, de pie aparece José La Luz, cantaor de Linares, quien a su derecha posiblemente tenga al Pena Hijo. Fernando El Herrero es posible que sea el que aparece en primer plano sentado a la derecha del Niño de Marchena. A la derecha de éste último, de pie, el periodista sanluqueño ‘Galerín’. La cabeza que aparece en segundo plano entre Marchena y Montoya quizá sea El Posadero.
 
El anónimo redactor de “El Liberal” de Sevilla, en su edición de dos días después, 13 de agosto de 1929, bajo el titular: “Una comida y un rato de cante flamenco”, complementa un relato en el que Fernando El Herrero cantó mucho y bien:
 
...El Niño de Marchena, que nació al arte en Sevilla, aún no ha cantado aquí en público. Lo hacía sólo en reuniones. (...).
Después de la comida nos deleitó a los amigos con la maravilla de su estilo inconfundible. Empezó con el repertorio de Chacón el inmenso, y terminó con sus fandangos que emocionan, que hacen sentir. ¡Qué bien canta Marchena! (...).
Después y acompañado por Luis Haule (sic), otro prodigioso guitarrero madrileño, cantó la caña y su macho, el polo y soleares Fernando el Herrero, el único que hoy sabe esos cantes “machos”, olvidados por todos. Acompañado por Montoya cantó el Herrero caracoles y serranas. (...).
Por último cantaron muy bien el Niño de Linares, el Posadero, el Niño de Vélez y dos o tres espontáneos”.[23]
 
De sus incursiones en tierras murcianas Francisco Pareces apunta que El Posadero cantó en la ciudad de Cartagena entre los años 1929 y 1930, cuando “el dueño del cartagenero Café del Tranvía, situado en el número 3 de Puertas de Murcia, recupera los espectáculos de cante jondo que años antes tanta gloria dieran al local y a la historia del cante de la Región”.
Es posible que la propuesta de actuar en el mencionado establecimiento viniera por mediación del cantaor cartagenero Juan Baños ‘Fanegas’ en cuyo homenaje de Barcelona intervino El Posadero a finales de 1927.
De hecho, según el referido autor, en aquel escenario El Posadero coincidió con Fanegas y con otros cantaores locales y foráneos como el Soldado de Sanlúcar, Verdulerito de Málaga, Niño de Quesada, Niño de Coín, Vallejo Chico, El Canario de Madrid, Cobitos, José Rebollo, La Piquito de Oro, María la Granaína, Niña de Chiclana, Valentín Pedreño ‘El Cano’, La Niña de Linares o el Niño de las Moras; y también con los tocaores Blas Hernández ‘Montoya II’, José Mateo ‘El Zocato’ o El Malagueñito.[24]
 
Puertas de Murcia en Cartagena donde se ubicó el Café del Tranvía.
 
 
Los escenarios de Sevilla y Córdoba. Granada y Madrid.
 
Tiempo después, iniciada la primavera de 1932, encontramos a José El Posadero en el Salón Olimpia de Sevilla, situado en las confluencias de las calles Tarifa, 3 con Javier Lasso de la Vega, 7. Comparte aquel escenario con la pareja de baile de Frasquillo y La Quica, el tocador Antonio de Sanlúcar y otro cuadro de baile andaluz dirigido por Miguel Peña y Margarita Gómez. Este establecimiento competía en su oferta flamenca con el Kursaal sito entre las calles de O’Donnell, 6; San Acasio, 4 (actual Pedro Caravaca), y Sierpes, 8:
 
Anuncios de “El Noticiero Sevillano. Diario republicano” de Sevilla; izquierda: jueves 14 de abril de 1932; derecha: sábado 16 al viernes 22 de abril de 1932.
 
Más de tres años después, en pleno verano de 1935, cantará nuevamente El Posaero en Córdoba formando parte de un elenco flamencos en el Cine Andalucía, según anuncios de la prensa de la ciudad:
 
Diario de Córdoba. Periódico independiente decano de la prensa cordobesa” y “La Voz. Diario republicano”; ediciones del martes 27 de agosto de 1935.
 
El tocaor Andrés Heredia, recordaba “visiblemente emocionado al viejo cantaor el Posadero” a quien acompañó como profesional en 1936, en el Teatro Olimpia de Madrid, junto a Luis El Pavo y Niño Ricardo dentro de un elenco artístico formado, entre otros cantaores, por El Bizco Heredia –padre del guitarrista- y El Niño de Barbate, además del bailaor Tomás el Chaqueta.[25]
 
Antonio Mairena, en el capítulo 18 de su libro “Las Confesiones...” y para el epígrafe titulado “Un enredo amoroso”, sitúa una fiesta en la Alameda de Hércules sevillana, en la que El Posadero participa, hacia los años de la contienda española, en la que estuvieron presentes el propio Mairena, dos mujeres de Cádiz y el Tartaja, personaje muy conocido en los círculos flamencos sevillanos:
 
... nos fuimos los cuatro para la Alameda, donde las íbamos a invitar a café. Cuando llegamos a la Alameda estaban reunidos Antonio Rangel, el ‘Posaero’, Gutiérrez el guitarrista y otros”.[26]
 
La primera aparición pública de El Posadero tras la Guerra Civil que hemos localizado es nuevamente en Córdoba junto a la cantaora carmonense Pepita Caballero y el pacense Manolo Fregenal cantando en el coso taurino de la localidad de Cabra la noche del domingo 25 de abril de 1943, según recogió el diario local “La Opinión” dos días después:
 
La Opinión. Decenario de la Virgen de la Sierra” de Cabra; martes 27 de abril de 1943. A la derecha la cantaora Pepita Caballero.

A mediados de agosto de 1944 José Corbacho actuará en la Plaza de Toros de Málaga en un curioso evento flamenco titulado “Fiesta de la malagueña” entre la oferta de festejos celebrados en la famosa Feria de Agosto de dicha ciudad. El evento llevaba asociado dos concursos de cante: 
Uno primero de aficionados, en el que se adjudicarían dos premios de 1.000 y 500 pesetas, respectivamente, siendo el jurado del mismo los profesionales que, al final de ese primer duelo, cantarían en aquel escenario. Tras un intermedio de baile actuarían los profesionales, que a su vez serían objeto del concurso para la adjudicación de la denominada “Copa Malagueña 1944”. Finalizado el concurso actuó una panda de verdiales. Así lo anunció la prensa local a través del diario “Sur” ese mismo día:

En página 2 del n.º 3.395 de “Sur. Diario de Falange Española 
Tradicionalista y de las J.O.N.S.” de Málaga; viernes 11 de agosto de 1944.

El referido diario del día siguiente informó que en el concurso de malagueñas para aficionados tomaron parte el Niño de Cártama, el Niño de Vélez, Tomás Morilla, Juanito Valverde ʻNiño de Cabraʼ, Antonio Sánchez Ramos y Sebastián Muñoz ʻEl Penaʼ quienes fueron acompañados a la guitarra por Francisco Moreno y Manuel Cañestro. En la parte del programa dedicada a los profesionales, además de los indicados, también intervino Antonio El Sevillano y tuvo un entreacto a cargo de los bailaores Mari Carmen Reina y Caracol de Cádiz con el tocaor Bernabé de Morón, y la jerezana Rosita Durán acompañada al cante por Rosita Peña y a la guitarra por Ramón Montoya. El resultado de esta “Fiesta de la Malagueña” tuvo como ganadores del concurso de aficionados a Sebastián El Pena en el primer premio y Niño de Vélez en el segundo, mientras que en el de profesionales Centeno se alzó con la preciada Copa. Estos tres cantaores galardonados, acompañados por Manuel Cañestro, cantarían poco después en la verbena, la noche del lunes 14 de agosto, en la Caseta del Ayuntamiento en una fiesta a beneficio del Montepío de la Prensa. 

De ese tiempo, allá por el año 1945 al 1947, los entonces jovencísimos y noveles artistas alcalareño Miguel Maya y utreranos Diego Chamona y Gaspar de Utrera, recordaban de sus primeras vivencias flamencas en la Alameda de Hércules sevillana haber visto asiduamente a El Posadero en fiestas, junto a grandes cantaores como Pepe El Culata, Tomás El Chaqueta y el hijo de El Gloria, entre otros.[27]
 
Finalizando esa misma década encontramos a El Posadero cantando en una fiesta de alcurnia celebrada en Sevilla, en el palacio de los Duques de Gandía y Osuna que tuvo lugar el domingo 27 de abril de 1948. De la larga crónica que firma Fernando de Velasco, publicada en el semanario sevillano “Lunes”, transcribimos el siguiente extracto: 
Fiesta de época 1848 en el palacio de Osuna. (...).
Ha terminado la Real Feria de Abril con un broche de oro, y digo broche de oro porque la fiesta que anoche ofrecieron los duques de Gandía y de Osuna en su palacio de la Plaza del Museo, no ha sido otra cosa que realzar el Centenario de la Feria de Abril que precisamente se ha cumplido este año. (...).
El marco es un soberbio palacio, enclavado en la plaza del Museo y propiedad de los duques de Gandía, y una de las mansiones más aristocráticas y señoriales de Sevilla. (.../...).
Ya bien entrada la mañana, y en pleno apogeo de te fiesta, se organizaron cuadros flamencos, a cargo de la incomparable Pastora Imperio, el bailador Rafael Ortega y los cantantes el Posadero, Sepero y el Culata. Terminado el “flamenco”, fue servido un espléndido desayuno, concluyendo con ello esta agradable y memorable fiesta, que quedará grabada en el recuerdo de cuantos tuvimos la suerte de asistir a ella.”.[28]
Pepe El Culata y José Cepero dos de los cantaores que, junto con El Posadero participaron en la referida fiesta sevillana de los Duques de Gandía y de Osuna.
 
Al mes siguiente, en mayo de 1948, El Posadero se encontraba en Madrid para participar en el “Gran Concurso Nacional de Arte Jondo”, celebrado en el Teatro Monumental Cinema. Dicho concurso tenía carácter nacional y se celebró durante los días 2, 6, 9 y 15 de mayo de 1948. Patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid fue ideado y organizado por el bailaor pucelano Vicente Escudero, el escritor Adolfo García Egea y el publicista Gonzalo Valero Martín quienes al parecer recorrieron diversos pueblos andaluces eligiendo mediante un jurado competente a dos cantaores aspirantes de cada localidad como representación de las mismas. Exponían la nota curiosa que las malagueñas a cantar por los participantes habían de ser exclusivamente los estilos de Enrique El Mellizo o de don Antonio Chacón, destacando el premio especial por seguiriyas. José Corbacho obtuvo junto a José Vera Aranda ‘Pepe de Álora’ el primer premio de soleares en dicho evento. Este es el certamen al que cuatro años después se refería Rafael Pareja al hablar de El Posadero, cuando explica:  
...siendo para mí un motivo de gran satisfacción que este discípulo mío ganara hace pocos años un concurso organizado en Madrid, cantando por Soleares, que los buenos aficionados saben que es lo más difícil del cante flamenco.”.[29]
 
Así refirió el resultado final de dicho concurso, que tuvo lugar el martes 18, el diario “Ayer” de Jerez de la Frontera en su edición del día siguiente, respecto a la sección de cante: 
Fallo del Concurso de Cante Jondo.- (...). 
Después de la sesión final celebrada anoche, y que terminó de madrugada, el Jurado hizo público el fallo, que es el siguiente:
Sección de Cante.
Primer premio.- Tres mil pesetas y obsequio de don Pedro Domecq. Empataron El Posadero, de Sevilla y Pepe de Álora, de Málaga.
Segundo premio.- Dos mil pesetas y copa donada por don Conrado Blanco. Empataron El Troni, de Cádiz y Chiclanita, de Cádiz.
Tercer premio.- Mil pesetas donadas por Carmen Amaya. Empataron El Pili, de Madrid y El Manquito, de Jerez.
Premio especial para el mejor cantaor por seguidillas, donado por Carmen Amaya, fué adjudicado a Niña de la Puebla, quien manifestó al público su deseo de que el importe del galardón que le ha sido otorgado fuese destinado para los niños acogidos en el Colegio de la Paloma. El rasgo fué premiado con una gran ovación. (...).”.[30]

En aquel concurso también participaron otros cantaores como Pericón de Cádiz y Acosta. Entre los bailaores destacó Regla Ortega, a quien fue otorgado el primer premio; contándose también entre las premiadas las malagueñas Antonia La Gitana y su hija La Paula, y la sevillana Margarita Cruz.[31]

Con un elenco formado por algunos de aquellos participantes emprendieron seguidamente una gira con el espectáculo “Fantasía andaluza”. Así, ese mismo verano de 1948 regresará a la ciudad de Granada para cantar en un gran espectáculo flamenco en la Plaza de Toros del Triunfo con un gran plantel de cantaores que tuvo lugar el miércoles 21 de julio. Así lo anunció del diario “Ideal” el mismo día:
 
Diario “Ideal” de Granada; miércoles 21 de julio de 1948.
 
Al día siguiente, jueves 22 de julio, actuaría en el Gran Cinema Trinidad de Sevilla con el mismo elenco al que se le añadieron algunos elementos como los cantaores Niña de Castro y Manolo El Malagueño. Para dicha ocasión fue anunciado como El Posadero. Ganador del Primer Premio en el último Concurso de Madrid”.
 

Últimas apariciones públicas en Sevilla.
 
Hacia el año 1952 han de situarse algunos recitales o fiestas flamencas en que participó José El Posadero según dejan entrever los datos del guitarrista gaditano Luis Santiago Palma, ‘Palmita’, ofrecidos por el periodista murciano Pedro Guerrero:
 
...En el campo profesional entra con Pericón de Cádiz, “El Bendito” y “Currurú de Cádiz”. Acompaña a la guitarra a José Cepero, Canalejas de Puerto Real, “El Posaero de Sevilla”, Pepe “el de la Matrona”, Bernardo “el de los Lobitos”, Carmen Amaya y La Paquera el día de su debut ante el público.”.[32]
 
El Posadero
(Archivo Juan Rondón Rodríguez)
 
Por esos mismos años encontramos a El Posadero en una serie de espectáculos flamencos que se pueden considerar sus últimas actuaciones en público junto a viejas glorias del cante y del baile. Así participó en los Festivales de Primavera de Sevilla que tuvieron lugar a finales de mayo de 1954. La prensa sevillana por medio del semanario “Hoja del Lunes” lo anunció así:
 
Hoja del Lunes. Ediada por la Asociación de la Prensa, integrada en el Sindicato del Papel, Prensa y Artes Gráficas” de Sevilla; lunes 31 de mayo de 1954.
 
Uno de los insignes participantes en estos eventos de primavera sevillanos fue Antonio Mairena quien en el capítulo XXXIII de sus memorias, titulado precisamente “Los Festivales”, los cita como claro precedente de lo que luego serían populares eventos flamencos veraniegos. Así mismo, recuerda que tales recitales fueron ideados en una reunión con motivo de una fiesta celebrada en el casino del Aéreo Club en la que es posible que participase también El Posadero, encontrándose entre los asistentes don Manuel Bermudo, el señor Pérez Suárez, don José Muñoz Orellana y don Joaquín Romero Murube, a iniciativa de los que se decidieron dichos actos para el tiempo de celebración del Festival Internacional de Música y Danza:
 
Gracias a aquella reunión se dieron cuatro recitales: en Triana, en la Trinidad, en la calle Arrayán y en el Patio de Banderas. En ellos tomaron parte Manuel Vallejo, ‘el Posaero’, ‘la Malena’ y un servidor, que estuve de cantaor y de organizador. Allí se dio a conocer un nuevo valor: ‘la Paquera’ de Jerez. El éxito fue grandísimo”.[33]
 
En verano de ese mismo año participó en otra serie de sesiones para un festival del cante y baile flamenco que tuvieron lugar en el Teatro Price de Madrid desde al menos el miércoles 22 al lunes 27 de septiembre de 1954. La del miércoles 22 se constituyó en homenaje a una joven Paquera de Jerez. Varios diarios de la capital anunciaron sus sesiones y la “Hoja del Lunes” adjuntó la siguiente crónica de la del domingo 26:
 
Semanario “Hoja del Lunes. Editada por la Asociación de La Prensa” de Madrid;
lunes 27 de septiembre de 1954.
 
Este mismo diario anunciaba la de ese mismo día con nuevas incorporaciones
 
Teatros. (.../...).
Price.- 7 (¡éxito!): Festival del cante. La Paquera de Jerez, Paco Isidro, Montoya, el Posaero, e1 Culata y todos los ases de la baja Andalucía. 11 noche, función homenaje a la Paquera de Jerez y 11 Macarenos. Grandioso fin de fiesta, con intervención de Manolo Caracol, Finita Galicia, Camilín, Juanito Campos, Dolly Montenegro, Gloria y Shanfres, el Pili, Adela Borja y principales figuras de la escena. ¡Será un acontecimiento!”.[34]
 
Fachada del antiguo Circo Price de Madrid.
 
Este festival flamenco del Teatro Price de Madrid tuvo su relevancia y de ella se hicieron eco algunos diarios de otras provincias como el “Diario de Burgos” de finales de ese mes, cuyo crítico comentó:
 
Nueva comedia policíaca, un festival de cante... y nada más. (...).
En cuanto al festival de Price, no nos creemos muy autorizados para enjuiciarlo. Pero sí tenemos que reconocer que, en su género, fue un espectáculo excepcional, pues reunió a las figuras más famosas, de ayer y de hoy, del cante grande y chico, y que el público, formado por algunos entendidos y muchos fervientes, formó parte del festejo con sus fogosos aplausos y sus “olés”, y espontáneas interrupciones, no siempre de buen gusto.
“Jipíos”, cante gitano, taconeo, rasgueo de guitarra, talles cimbreños, brazos morenos bordando arabescos... Y apodos castizos: “el Piripi”, Pepe “el Culata”, “la Paquera de Jerez”, Esperanza Rodríguez del grupo “Los Macarenos”, “el Posaero", muchos nombres más y apellidos de prosapia: Montoya, Amayoa (Antonio), Sanlúcar... En fin, todo el tostado color, todo el agridulce sabor, el gemido y la alegría, de los más celebrados “cantaores” y “bailaores” de la geografía andaluza. (...).
D. Fresno Rico”.[35]
 
El gran cantaor pontanés Antonio Fernández Díaz, ‘Fosforito’, comentaba que por el año 1957, cuando él vivía en Sevilla, en la Alameda de Hércules, llegó conocer a El Posaero, cuando alternaba con otros cantaores y artistas flamencos, entre los cuales se encontraban Manolo de Huelva, Juanito Mojama, María La Moreno, Manuel Vallejo y un joven y exitoso Perrate de Utrera, calificándole de la siguiente forma: “el Posaero, un cantaor buenísimo”.[36]
El propio Fosforito en amable conversación matiza este dato y me comenta que, contando tan sólo 23 años, habiendo ganado el famoso concurso de Córdoba y tras completar una ‘tournée’ que acabó en Puerto Real, vivió una temporada en la calle Susillo de Sevilla. Fue entonces cuando conoció a El Posadero en compañía de Manuel Vallejo y otros artistas en el bar “Las Maravillas” donde asiduamente recalaban los flamencos de la época. Era un punto estratégico pues cerca de este local se encontraba los famosos colmaos de las “7 Puertas” y “Los Majarones”, el kiosco que tenía la antigua bailaora La Malena, el establecimiento de Los Hermanos Bautista y otros por el estilo en La Alameda de Hércueles. Ese entorno y ambiente eran los que frecuentaba en dicha época José Corbacho ‘El Posadero’ quien, al igual que otros cantaores de edad como Rafael Pareja, era requerido por Pepe Marchena para que lo acompañasen. Fosforito me habla de un hombre mayor cuando él lo conoció y que tenía una aureola de cantaor muy puro.
De esa misma época Luis Caballero recordaba con admiración a este cantaor:
 
El Posaero era un viejo cantaor con grandes gafas de aumento, bastón y aire flamenco de a finales del XIX. Su especialidad era el cante por serrana, serranas que correspondían –pudiéramos decir- a su apodo y a su imagen”.[37]
 
Hasta aquí las noticias que hemos conseguido recopilar sobre El Posadero. Al igual que de su nacimiento de su muerte nada hasta ahora he podido encontrar. Es de suponer acaeciera entre mediados y finales de los años sesenta del pasado siglo XX.


Rafael Chaves Arcos

[1] Rondón Rodríguez, Juan: “Recuerdos y confesiones del cantaor Rafael Pareja, de Triana”. Ediciones Flamenco. Córdoba 2001, página 107.
 
[2] Según Juan Rondón Rodríguez: “En Ronda era conocido como “Paquillo El Corto” y en la Línea como “Curro El Canario”. Procedente de Ceuta, llegó para actuar en La Línea sobre 1934 y allí contrajo matrimonio con María León Durán. Francisco López, tras enviudar, regentó el Café “El Clavel” en la calle del mismo nombre, dedicándose desde entonces y de lleno a este negocio, abandonando la actividad artística como profesional. No obstante, cuando la ocasión lo requería, que era con frecuencia en su establecimiento, “se entonaba” cantes de buen cuño, destacando por malagueñas”. (Rondón Rodríguez, Juan: obra cit. Córdoba 2001, páginas 107 y 394).
 
[3] Real Torregrosa, Adolfo; en el n.º 2 de la RevistaFlamenco” de la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces; Jerez de la Frontera (Cádiz), Enero-Marzo 1961.
 
[4] En página 3 del n.º 578 de “El Progreso. Periódico político” de Jerez de la Frontera en su edición del jueves 9 de febrero de 1871.
 
[5] En página 3 del n.º 14.861 de “El Guadalete. Periódico político y literario” de Jerez de la Frontera; jueves 20 de agosto de 1903.
 
[6] En portada del n.º 316 de la revista quinquenal “Deportes, Teatros y Toros” de Cádiz; sábado 15 de octubre de 1921.
 
[7] Caballero Polo, Luis: “Historias de Flamencos; Flamencos de historisa “...Y Sevilla, entre otras Divagaciones Flamencas”.”; Ed Giralda, Sevilla 1999; página 72.
 
[8] Página 5 del n.º 8.260 del diario “El Liberal” de Sevilla; jueves 31 de mayo de 1923.
 
[9] Blas Vega, José & Ríos Ruíz, Manuel: “Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco”; Ed. Cinterco (2ª edición), Madrid, septiembre 1990, página 623.

[10] En página 4 del n.º 8.477 del diario “El Liberal” de Sevilla; viernes 15 de febrero de 1924.

[11] Página 2 del n.º 9.056 del diario “El Liberal” de Sevilla; miércoles 14 de octubre de 1925.
 
[12] Página 15 de la revista ilustrada “Granada Gráfica”, Granada; abril de 1926.
 
[13] En portada de los ns.º 24.269 al 24.275 de “El Defensor de Granada. Decano de la Prensa diaria de esta provincia”; ediciones del jueves 11 al domingo 14 de marzo de 1926.
 
[14] Portada del n.º 24.348 y en la página 3 del n.º 24.349 de “El Defensor de Granada”; ediciones del martes 27 y miércoles 28 de abril de 1926.
 
[15] Albaicín, Curro: “Zambras de Granada y flamencos del Sacromonte. Una historia flamenca en Granada”; Ed. Editorial Almuzara. (Madrid), febrero 2011; página 120.
 
[16] Espín, Miguel & Gamboa, José Manuel: “Luis Maravilla “Por Derecho”-”; Ed. Fundación Machado & Área de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla. Sevilla, 1990, página 29.
 
[17] Página 7 del n.º 9.430 del diario “Sur” de Málaga; viernes 21 de junio de 1968.

[18] Plaza de Toros”; en página 3 del n.º 1.739 de “La Provincia. Diario de información” de Úbeda; martes 30 de agosto de 1927.

[19] Página 3 del n.º 1.144 de “La Opinión. Diario independiente” de Madrid; lunes 3 de octubre de 1927.
 
[20] Página 16 del n.º 20.096 del diario “La Vanguardia” de Barcelona; viernes 20 de julio de 1928.
 
[21] Página 3 del n.º 12.659 del diario “El Noticiero Sevillano. Edición de la mañana” de Sevilla; martes 6 de agosto de 1929.
 
[22] Página 8 del n.º 12.664 del diario “El Noticiero Sevillano. Edición de la mañana” de Sevilla; domingo 11 de agosto de 1929.
 
[23] Cobo Guzmán, Eugenio: “Vida y Cante del Niño de Marchena”; Ed. Virgilio Márquez Editor. Córdoba, 1990, páginas 49 y 50.
 
[24] Francisco Pareces: “Antonio Ayala “El Rampa”.” Blog La Unión minera y cantaora. Miércoles, 31 de agosto de 2011.
 
[25] Escribano, Antonio: “Y Madrid se hizo flamenco”. Ed. El Avapiés, S. A. Madrid. 1ª edición: abril 1990, página 156.
 
[26] Mairena, Antonio: “Las Confesiones de Antonio Mairena” (Edición preparada por Alberto García Ulecia). Ed. Publicaciones de la Universidad de Sevilla. Col. de Bolsillo, N.º 53. Sevilla, 1976, páginas 99 y 100.
 
[27] Soler Guevara, Luis: “Flamencos del Campo de Gibraltar”; Ed. Acento, S. L. Tarifa (Cádiz), 2000, página 212; y Martín Martín, Manuel: “Alcalá de la Soleá, un museo abierto”; Ed. Ediciones Giralda. Sevilla, 2006; página 286.
 
[28] Página 5 del n.º 697 del semanario “Lunes. Editado por la Asociación de la Prensa, integrada en el Sindicato Vertical del Papel, Prensa y Artes Gráficas” de Sevilla; lunes 28 de abril de 1948.
 
[29] Rondón Rodríguez, Juan: obra cit. Córdoba 2001, página 107.

[30] “Logos”: “Fallo del Concurso de Cante Jondo”; en página 4 del n.º 4.503 del diario “Ayer” de Jerez de la Frontera; miércoles 19 de mayo de 1948.

[31] Blas Vega, José: “El Flamenco en Madrid”; Ed. Almuzara, S. L. Madrid, 2006, página 183.
 
[32] Pedro Guerrero “-“La Voz de Los Hombres”.- “Palmita” profesor de guitarra de Soraya, vive en Lorca”; en página 11 del n.º 10.088 de “Línea. Diario regional del Movimiento.” de Murcia; viernes 17 de abril de 1970. Parte de esta entrevista también se publicó en página 17 del mismo diario para la edición del sábado 25 de septiembre de 1982.
 
[33] Mairena, Antonio: “Las Confesiones de Antonio Mairena” (Edición preparada por Alberto García Ulecia). Ed. Publicaciones de la Universidad de Sevilla. Col. de Bolsillo, N.º 53. Sevilla, 1976, páginas 153 y 154.
 
[34] Página 4 del n.º 810 del semanario “Hoja del Lunes. Editada por la Asociación de La Prensa” de Madrid; lunes 27 de septiembre de 1954.
 
[35] Página 6 del n.º 19.741 del “Diario de Burgos”; jueves 30 de septiembre de 1954.
 
[36] Hidalgo Gómez, Francisco: “Fosforito: el último romántico”. Ed. Grupo Aquí editores Cornellà de Llobregat (Barcelona), 1992, página 55.
 
[37] Caballero Polo, Luis: Obra cit. Sevilla 1999; página 67.