viernes, 17 de julio de 2020

Recordando a El Garrido de Jerez

Trataremos de aproximarnos a la trayectoria artística de un cantaor algo olvidado. Se trata de Manuel Fernández Sánchez, conocido por “El Garrido” o “El Garrido de Jerez” e incluso a veces como “Niño de Jerez”.

Posible imagen del cantaor El Garrido de Jerez


Jerez. Entre el vino y el cante.

Adelantamos que, sin errar en su nombre de pila y sus apellidos, se había confundido su identidad pues no solo un Manuel Fernández Sánchez hubo en Jerez contemporáneo de nuestro aventurero flamenco. En este sentido del libro “Santiago, La Historia de Jerez partiendo del Barrio” recordamos haber leído que El Garrido había visto la primera luz en Jerez de la Frontera en la calle Taxdirt, y que parte de su familia era de origen sanluqueño, todo lo cual es cierto. Si bien se daba como fecha de su nacimiento el 13 de septiembre de 1870 en la casa nº 21 de la citada calle, conocida popularmente como de la Sangre, para asegurar que falleció hacia mediados de los años veinte del pasado siglo en el corral de San Antonio de Jerez, datos estos últimos que no se corresponden con nuestro personaje como veremos a continuación y que aclara en parte el siguiente documento bautismal:

Certificado de bautismo de Manuel Fernández Sánchez ‘El Garrido de Jerez’, expedido en Jerez de La Frontera el día 3 de enero de 1869.

Así pues, estamos en disposición de afirmar que Manuel Fernández Sánchez, quien luego sería conocido como El Garrido, nació en Jerez de La Frontera el sábado 26 de diciembre de 1868 a las diez de la mañana en la calle del Asilo n.º 17, esto es, en pleno barrio de Santiago. Dicha calle era la citada de Taxdirt, conocida también como la de “La Sangre” por radicar allí el antiguo Hospital de la Sangre, posteriormente Asilo de San José.
Manuel era hijo del matrimonio formado por Francisco Fernández y María Sánchez, ambos naturales de Jerez. Fueron sus abuelos paternos Francisco, natural de Olvera y Rosario Giménez de Jerez, y los maternos José Sánchez y Catalina Romero, ambos de Sanlúcar de Barrameda. También que el neófito se bautizó en la parroquia de Santiago el domingo 3 de enero de 1869.

Calle Taxdirt o de la Sangre donde nació El Garrido. Al fondo la Iglesia de Santiago (donde fue bautizado) y un poco antes el Asilo de San José por el que también era conocida esta antigua vía.


Se sabe que su vida estuvo ligada a los viñedos de su tierra, motivo por el cual desde joven pudo haber tenido contacto con El Sota de Jerez, cantaor antiguo al que la tradición señala como gran estilista de serranas. De El Sota afirmó Perico del Lunar que “trabajaba en las viñas”,[1] siendo mentor, entre otros, de un joven Antonio Chacón, y de quien quizá El Garrido pudo también haber aprendido en primera instancia algunos cantes.

En lo que sí parece haber más consenso es que su nombre artístico fue de origen familiar. Traemos en este sentido un argumento que creemos de peso –por cuanto lo relaciona con los viñedos de Jerez-, como posible origen de tan curioso remoquete, tan ligado al cantaor que llegó a confundirse con un figurado apellido. Este apelativo quizá devenga de un tipo de uva, la antaño conocida como “Garrido fino”, entre las que alude el viticultor jerezano Manuel Neira en 1918 al ponderar las bondades en la producción de otra conocida por “Manchega”:

...Las distintas variedades de estos viñedos las seleccioné muy bien, poniéndolas en parcelas completamente aparte; así tengo parcelas de Garrido fino, que, francamente, no han dado el mejor resultado, otras del llamado Perruno que produce muy bien y la mayor parte de la viña de Mantuo Castellano. (...).
Entre estas parcelitas, tengo una de la uva que llaman Manchega, (que la llaman así, pues como antes digo, su verdadero nombre lo desconozco.) (...).
Estas por contrario a lo que ocurre con el Garrido fino, que envejecen muy prematuramente, se encuentran soberbiamente desarrolladas, echan muy pocas hojas, pero éstas están verdes hasta el Otoño, y en cuanto a las uvas dan un vino muy blanco que a veces echo aparte, dándome una graduación hasta de 13 grados. (...).”.[2]

Podemos afinar más especulando con los enclaves naturales jerezanos donde pudo haber vivido o trabajado El Garrido. Así, en una de sus grabaciones de seguiriyas que registrara hacia 1908, del propio cantaor, en los compases de inicio de la guitarra, antes de acometer el cante, dice claramente: “¡Viva Jerez! ¡Toma una copa de Macharnudo que es buen vino!, ¡Óle, Viva la Casa Domecq, venga ya! ¡Viva Casarejo!”. Este último nombre vuelve a mentarlo –“¡Viva Casarejo! ¡Viva Casarejo!”- en el transcurso de otra de sus grabaciones por guajiras.

Caserío de la Finca El Casarejo en Jerez donde posiblemente trabajara El Garrido.

Coincidiendo con el período vital de El Garrido sabemos que don Pedro Domecq Núñez de Villavicencio (1869-1921) fue propietario de la finca del Majuelo a 6,5 kilómetros de la carretera de Trebujena, enclavada en las 600 hectáreas de viñedo que componían el extenso pago de Macharnudo que producían excelentes caldos aún hoy muy ponderados. Su hermano José (1870-1922), fue dueño de la inmensa finca agrícola llamada Casarejo, situada a 18 kilómetros al noreste de Jerez y lindante precisamente con el término municipal de Trebujena que estaba dedicada a las faenas agrícolas y a la cría de reses bravas. Ambos sitios fueron además escenario de muchas fiestas flamencas auspiciadas por los hermanos Domecq.

Finca de El Majuelo con su Castillo de Macharnudo, en 1877. Tiempo después pasó a ser propiedad de don Pedro Domecq.

Según las aportaciones de Juan de la Plata recogidas de la tradición oral jerezana, El Garrido “nunca fue profesional, pues su oficio era el de cavador de viñas, cantando únicamente cuando su labor en el campo no era necesaria”.[3] El Diccionario Enciclopédico del Flamenco nos indica que “Se profesionalizó un tanto tardíamente, pero con gran éxito en los cafés cantantes de su tiempo”. Es posible que incluso esa profesionalización viniera casi a la par de haberse casado. Sin poder afirmar del todo que se trate de nuestro personaje, traigo el dato que ofrece el diario jerezano “El Guadalete” de mediados de octubre de 1892, que podría señalar el posible enlace de nuestro cantaor frisando los 23 años de edad:

Juzgado Municipal del Distrito de Santiago.
Registro Civil.
Movimiento de Población en el Día 13.
‘Matrimonios’. (...).
D. Manuel Fernández Sánchez con doña María del Carmen Carbona González. (...).”.[4]

Sus actuaciones habría que encuadrarlas en fiestas privadas y en algunos de los cafés cantantes con los que contaba la ciudad. Una de las primeras comparecencias públicas de la que se tiene constancia en su ciudad es la que realizó El Garrido junto a los tocaores Javier Molina y José Rodríguez en los Salones Altos del Café del Conde cuando era su propietario el conocido industrial montañés Manuel Caviedes Benítez. Se trataba de uno de los cafés cantantes más importantes de Jerez; fundado casi treinta años antes estaba situado en la Plaza del Arenal nº 6 -frente a la Puerta Real y en la acera llamada de La Roldana, esquina con la calle San Miguel n.º 2.
De la participación de El Garrido en dicho establecimiento constan al menos las funciones del sábado 13 y domingo 14 de abril de 1895. Según especifica el correspondiente programa de mano después de una primera parte donde “los célebres y aplaudidos Srta. Julia Artacho y los niños Casimiro y Lorenzo Artacho de 10 y 6 años de edad respectivamente”, interpretarían una serie de valses, canciones de ópera y zarzuela, jotas y mazurca “Todas (...) ejecutadas con bandurrias y guitarras por los citados artistas”, y seguidamente:

Terminado esta parte de tan agradable rato, los reputados artistas profesores de guitarra, tan ventajosamente conocidos en esta localidad Javier Molina y José Rodríguez, tocarán las mejores piezas de su numeroso y escojido (sic) repertorio, dando fin el espectáculo con unas bonitas Malagueñas, cantadas por el notable aficionado Manuel Fernández Garrido. Entrada gratis, solo al consumo”.[5]

Imagen poco conocida del gran guitarrista jerezano Javier Molina Cundí, quien acompañó a El Garrido en sus primeras actuaciones y en múltiples ocasiones a lo largo de su vida.
(Fotografía dedicada al bailaor y también tocaor jerezano Parrilla El Viejo, en 1951;
Archivo Juan de La Plata).

Su vocación de cantaor la alternaría con su oficio de viticultor que nunca dejaría del todo pues probablemente la familia de El Garrido tuviera algún terreno de viñas en explotación. En este sentido traemos otra noticia menos amable que la anterior de su posible boda. Se trata esta vez de una reseña de sucesos que tuvo lugar a mediados de febrero de 1897, en el que quizá el cantaor se viera obligado a delinquir para mantener sus viñas. ¿Fue nuestro cantaor detenido por robar sustrato de viñedo?

En la posada de ‘La Laguna’ de Puerto Real han sido detenidos por la guardia civil los paisanos Manuel Fernández Sánchez, Manuel Gómez Castellón y Antonio Rodríguez Ballullos, por hurto de 30 arrobas del mineral vulgarmente llamado ‘tierra de vino’ en la mina de los señores Medel y C.ª de Lebrija.”.[6]


En Granada.

Quizá este contratiempo legal acelerase la convicción de nuestro aventurero para su plena dedicación al cante del que era un intérprete más que solvente. Tanto es así que según atestigua el coleccionista Isaac Delgado San Román, grabó cilindros de cera en este mismo año de 1897 o en años inmediatamente posteriores para la casa Zonophone, por lo que ya en esa fecha viajaría a Sevilla.[7]
Lo cierto es que finalizando dicho año le encontramos actuando fuera de su solar nativo, concretamente en la ciudad de Granada y en compañía de un cantaor –quizá gaditano y familiar del famoso Lázaro Quintana, el famoso sobrino de El Planeta- y un bailaor que la prensa local consigna de inicio de forma errónea:

La Publicidad. Diario de avisos, noticias y telegramas” de Granada;
sábado 6 de noviembre de 1897.

El citado concierto tuvo lugar el domingo 7 de noviembre de 1897, según el diario granadino “La Publicidad” de ese día:

La Publicidad” de Granada; domingo 7 de noviembre de 1897.

Como se ve participarían con flamencos locales, entre ellos el tocaor Francisco Rus y también Andresillo El Calderero (de los que tuvimos noticias en el capítulo anterior de este blog), en beneficio al conocido bailaor sevillano llamado Juan José Canela Díaz.[8]
La crónica del evento fue publicada al día siguiente en “El Popular. Diario granadino independiente de la tarde”:

El Popular” de Granada; lunes 8 de noviembre de 1897.


Ese lunes 8 también reseñó dicho espectáculo flamenco “La Publicidad” en su sección “Sección local y provincial” y el martes 9 lo hizo “El Defensor de Granada. Diario independiente”:

La Publicidad” de Granada del lunes 8 de noviembre y “El Defensor de Granada” del martes 9 de noviembre de 1897.

Y también el miércoles 10 de noviembre de 1897, de nuevo por “El Popular” y “La Publicidad”:

El Popular” y “La Publicidad” de Granada;
ediciones del miércoles 10 de noviembre de 1897.


El Garrido permanecería un tiempo más en tierras de Granada ya que dos semanas después le encontramos en compañía de Juan José Canela y el tocaor Andrés El Calderero con los que actuaría en la cercana localidad de Fuente Vaqueros. Así lo informaba la nota que bajo el epígrafe “En la provincia” publicó “El Defensor de Granada” el miércoles 24 de noviembre de 1897:

El Defensor de Granada”; miércoles 24 de noviembre de 1897.


Badajoz, Portugal, Sevilla y Cádiz.

Es de suponer que regresaría El Garrido a su tierra y actuaría de seguro en Sevilla. Se dice que finalizando el siglo XIX actuaba con éxito en un café cantante de La Línea de la Concepción. Lo cierto es que casi tres años después de sus comparecencias en Granada lo encontramos en Badajoz en compañía del tocaor sevillano Antonio El Ebanista, apelativo artístico que podría asociarlo a la construcción de guitarras. Darían al menos un recital en el Salón Novedades situado en la calle Montesino, en pleno casco antiguo de la localidad, entre la Plaza Alta y la Plaza de San Juan.[9]

La nota es elocuente por cuanto expone que iban de paso para dar recitales en la capital lusa:

Anuncio del “Diario de Badajoz” del lunes 22 de octubre de 1900. En la imagen de la derecha se observa el emplazamiento del antiguo Salón Novedades de Badajoz, cuyo portalón de acceso (primer plano de la acera de la derecha) se conservó mientras el inmueble fue sede de una compañía de electricidad. (Archivo: Ángel Suárez Muñoz).

Casi un año después, en el verano de 1901 se tiene constancia de que El Garrido cantó en la Nevería del Buen Retiro de Sevilla, instalada en la Puerta de la Carne, frente a la Casa de Socorros. Se trataba de uno de tantos establecimientos de verano instalados al aire libre, que aprovechaban el cierre estival de los grandes cafés para ofrecer por el consumo actuaciones de flamenco. El Garrido cantó dos veces por sesión, a las ocho y media y a las once de la noche, junto al cantaor Señor Chiclana y a un cuadro de baile, anunciándosele en cartel de la siguiente manera en el orden de actuación:

4.º El notable cantador de Malagueñas, Sr. Garrido”.[10]

A mediados de febrero de 1902 se encontraba Manuel El Garrido nuevamente en tierras pacenses para actuar en el aludido Salón Novedades, ya que el “Nuevo Diario de Badajoz. Periódico político y de intereses generales”, exponía la siguiente nota:

Nuevo Diario de Badajoz”; sábado 15 de febrero de 1902.

En pleno verano de ese mismo año El Garrido pasaría a cantar a Cádiz, al Teatro Circo Gaditano, coliseo situado en la Plaza de Jesús Nazareno n.º 27, entre los barrios de La Viña y El Balón. Al final del cartel correspondiente al espectáculo de variedades del domingo 6 de julio de 1902, cuya parte flamenca la formaban ni más ni menos que don Antonio Chacón, El Niño Ríos y el gran guitarrista Juan Ganduya ‘Habichuela’ además de la comparsa femenina “Las Médicas Modernistas, se especificaba:

El Lunes, el debut del célebre y sin rival Antonio Chacón, y del notable cantador por tangos y malagueñas Manuel Garrido.”.

El Garrido actuó en el Teatro Circo Gaditano, desde ese lunes 7 de julio de 1902, los cuatro días que prorrogó Chacón sus actuaciones en dicho coliseo, según comunica el “Diario de Cádiz” en su edición del día siguiente:

El Cantaor Garrido fue también objeto anoche de calurosos aplausos. Para hoy anuncia la Farruca”.

En la función de ese día 8, además de cantar en su turno, sustituye al Niño Ríos, según comentó escuetamente la crónica del día siguiente:

El cantaor Garrido, ha gustado mucho anoche, cantando en los números suyos y en los del Niño Ríos, que no pudo tomar parte, por estar enfermo”.

Por último el mismo diario, con fecha del día 10 de julio relatará lo acontecido la función anterior extendiéndose algo más, en su actuación donde sobresalió por tangos:

El cantaor flamenco Manuel Garrido, que ya hemos citado en estas crónicas, gusta sobremanera al público, no sólo por el éxito de las coplas que entona, sino muy particularmente por dar a conocer su repertorio que priva mucho en Cádiz, consistente en tangos, sin olvidar el popular cantar de la Farruca. Cantando tangos no tiene fin, posee buena voz y una cualidad de mucho precio, que es complacencia con el público, accediendo a repetir y repetir las bonitas coplas expresadas”.[11]

Don Antonio Chacón y Juan Ganduya ‘Habichuela’ quienes compartieron el escenario del Teatro Circo Gaditano junto a El Garrido de Jerez en el verano de 1902.

Volvió a actuar El Garrido en el Circo-Teatro Gaditano, en la función correspondiente al jueves 10 de julio, y también los dos días siguientes en este mismo coliseo. Debido al mal estado del cartel que poseo, lo transcribo a continuación:

Circo-Teatro Gaditano.-
‘Función para el Jueves 10 de Julio de 1902’.
En vista de la aceptación que ha tenido el sin rival cantador por malagueñas Antonio Chacón y a instancias de la prensa y el público en general, este ha decidido gustoso á cantar cuatro días más, cumplimentando así a sus admiradores.-
Primera sección á las Ocho y 45.
1.º Por el cuerpo coreográfico que dirige el Sr. Pericet, el baile titulado De vuelta de la Corrida.
2.º Por el notable cantador Juan Ríos Malagueñas Gitanas.
3.º Tangos y Guajiras por el cantador Manuel Garrido.
4.º Presentación del afamado cantador Antonio Chacón acompañado por el célebre tocador Habichuela.-
Segunda sección á la Nueve y 45.
1.º Por el cuerpo coreográfico el baile titulado El payaso y la Maja.
2.º Malagueñas por el célebre y popular cantador –Niño Ríos-
3.º Guajiras y Farrucas por el notable cantador Garrido.
4.º Presentación de la célebre coupletista Muñeca Parisien con sus célebres bailes franceses.
¡Éxito Colosal!”.

En una nota del mismo cartel anunciador se especificaba que El Garrido siguió compartiendo escenario con Chacón y el tocaor Habichuela esos días, al prorrogársele al jerezano igualmente sus actuaciones tres días más:

La empresa ha contratado también a Manuel Garrido, para que siga cantando hasta el sábado”.

En 1903 El Garrido cantó en Sevilla para pasar a actuar en Villamartín (Cádiz), ya que como refiere Pepe el de La Matrona:

...fue a Sevilla el amo del Café de Villamartín y se llevó a un tocador que le llamaban Cristóbal Cocoroco, que tocaba mu bien la guitarra; y de Jerez se llevó a otro que también se llamaba Cristóbal pa que también tocara al cuadro y a los cantaores; y también fue Garrido, de Jerez, a cantar. En el cuadro iba Félix el Mulato, un gitano mu negro de Utrera, que bailaba vestío de mujer, y Antonio el Enano, de Jerez, que también bailaba. Luego íbamos los de Sevilla que estuvimos con Juan Breva: Monterito y su padre, las mujeres y yo. (...). Monterito, que era de mi edá (...) y su padre de tocador, y dos bailaoras y una mujer que cantaba pa bailar”.[12]

El otro tocaor de Jerez al que alude Pepe de La Matrona es Cristóbal Salazar.

Plaza de Villamartín hacia 1915.

En Oviedo. [13]

Durante la primera mitad del mes de abril de ese año El Garrido estuvo en la ciudad de Oviedo al menos desde el miércoles 1 al jueves 16 de abril de 1903, con un elenco flamenco que anunciaba así la prensa local:

Anuncio de “El Progreso de Asturias” de Oviedo;
ediciones del miércoles 1 al jueves 16 de abril de 1903.

El periódico de Oviedo “El Progreso de Asturias”, en su edición del sábado 4 de abril de 1903 expresaba:

El dueño del Café Oviedo está haciendo verdaderos sacrificios para corresponder á los muchos parroquianos que á diario llenan su establecimiento.
En la actualidad se dan en dicho elegante Café atractivos conciertos, donde muestran sus excepcionales condiciones coreográficas y musicales la Srta. Aurora Amundaray, el señor Garrido y el célebre tocador de guitarra Sr. Lozano, que no necesita elogios, por ser conocido en toda España, como un tocador de verdadera elegancia y arte.
Los tres están encargados de amenizar con escogidos conciertos todas las noches las veladas de este Café.”.[14]

Calle Uría de Oviedo, hacia 1900, donde estuvo ubicado el llamado Café de Oviedo

Así pues, con el apodo de “Niño Jerez” se encontraba El Garrido luciendo sus habilidades en los meses de abril y mayo de 1903 en el Café Oviedo de la calle Uría, en la capital del Principado. El martes 21 de abril de 1903, se acopla al elenco un nuevo bailaor cuyo nombre alusivo al baile flamenco de su especialidad era bien conocido de nuestro protagonista:

El Progreso de Asturias” de Oviedo; martes 21 de abril de 1903.

Estos anuncios se repitieron en la prensa que reflejaban el compendio de actuaciones de Manuel El Garrido en la capital de Asturias hasta el 23 de mayo. Como se observa en el elenco figuraba Amparo Pozo Gallardo ‘La Gaditana’ (1889-1965), prima de las famosas Coquineras:

Anuncios publicados en el periódico de Oviedo “El Progreso de Asturias” en las fechas de actuaciones de El Garrido en el Café Oviedo en 1903: recorte de la izquierda desde el viernes 17 de abril al martes 5 de mayo; y el de la derecha desde el miércoles 6 de mayo al sábado 23 de mayo de 1903.

A partir de esa fecha se sabe que entraría una nueva estrella del cante que fue anunciada por el mismo diario desde el domingo 24 de mayo al miércoles 2 de junio de 1903 de esta forma: 

Café Oviedo.-
Concierto Flamenco.
De nueve á doce canto y baile flamenco por los varios artistas que tantos aplausos están mereciendo por sus notables trabajos.
Los domingos funciones por la tarde de tres á seis.
Dentro de dos ó tres días debutará el notable cantador Revuleta. (...).”.[15]

Si bien ya no se anuncian ni a El Garrido ni al resto del elenco, aunque se supone que continuarían hasta al menos principios de ese mes de junio de 1903.


De nuevo en Jerez.

Finalizando ese año de 1903 encontramos a El Garrido en su tierra cantando en un beneficio que tuvo lugar en el Salón Eslava, coliseo situado en la calle Manuel María González Peña n.º 4. Sus soleares, alegrías y malagueñas serían acompañadas por el tocaor y gacetillero José Crévola ¿Benedita? que se hacía llamar “El Sevillano”. Así lo anunció los días previos el diario local “El Guadalete”:

De izquierda a derecha anuncios publicados en “El Guadalete. Periódico político y literario” de Jerez de La Frontera; ediciones de  en su edición del sábado 7 y domingo 8 de noviembre de 1903.

Y esta fue la escueta reseña del evento que realizó el mismo diario dos días después:

El Guadalete”, martes 10 de noviembre de 1903.

Imagen del Teatro Eslava de Jerez a inicios del siglo XX, original del fotógrafo Antonio González.

Al año siguiente se tiene constancia de las actuaciones de El Garrido en el Salón de Variedades de Jerez, de la calle de las Bodegas n.º 8, posiblemente desde el 19 de febrero de 1904 hasta finales de este mismo mes. Sus comparecencias allí coincidieron con la finalización del contrato de Don Antonio Chacón, alternando durante ese tiempo con cantaores como El Loli dentro de un elenco en el que estuvieron a cargo del baile Ramírez, Pastora Robles, Enriqueta San Pedro y la bailaora Vidal.[16]

Posteriormente se recogen nuevas comparecencias en el Teatro Eslava de Jerez en el verano de 1906, anunciándolo de esta guisa la prensa local:

Teatro Eslava.- (...).
Esta noche, en primera y segunda sección, tomará parte el célebre cantador flamenco Manuel Garrido, y en la tercera sección presentará Giuseppe Minuto tres números: ‘El Maestro de Canto, ¡¡Oh, la luna!!’ y ‘Camaleonte’.
Mañana Martes, función de Moda.”.[17]

El Guadalete”, lunes 23 de julio de 1906.

Se habla de “presentación” de Manuel Garrido, lo que quizá de idea al menos de una nueva ausencia de su tierra o de espaciadas comparecencias públicas del cantaor ante sus paisanos por esa época. Esta fue la reseña que recogió el referido diario del día después:

El Guadalete”, martes 24 de julio de 1906. A la derecha el tocaor jerezano Manuel López Cepero.


De nuevo en Badajoz.

En el otoño del año siguiente hemos encontrado una noticia de un cantaor Garrido que sospechamos pueda ser nuestro flamenco aventurero ya que se localiza en Badajoz, ciudad en la que recalaba con asiduidad, y es requerido por bailaores que ejecutaban tanto la supuesta cantiña del “Amolador” como la farruca, estilos que se repiten con frecuencia en la carrera de El Garrido. En este caso son los “Sebas Tito” y la participación de flamencos locales. He aquí la noticia:

Nuevo Diario de Badajoz. Periódico de la tarde”;
miércoles 30 de octubre de 1907.


A Barcelona. Grabaciones en pizarra.

A partir de ese momento se pierde la pista de El Garrido siendo posible que dedicara más tiempo a sus viñas. No obstante sabemos que antes del verano de 1908 había grabado en Barcelona al menos dos placas gramofónicas bifaciales (una compartida con Elisa Romero) para la casa Odeón. Así anunció la comercialización de dichos discos la página 12 del diario local “La Vanguardia” en su edición del domingo 20 de septiembre de ese año, del cual destacamos el siguiente extracto:

La Vanguardia” de Barcelona; domingo 20 de septiembre de 1908.

Como se observa El Garrido impresionó dos series anunciadas como “Malagueñas” y otra serie de “Tangos”. Aunque no es del todo concluyente se observa por las referencias de catálogo que Marcial de Lara había impresionado por aquellos días una “Farruca. Solo de guitarra” con la referencia “68.039, mientras que las placas de El Garrido son referenciadas para la segunda malagueña con “68.033 y para el “Tango” “68.035. Ello invita a pensar que fuese el referido guitarrista Marcial de Lara, de Jaén, el encargado de acompañar al cantaor de Jerez, y que de igual modo pudo acompañar los bailes reseñados de soleares y tangos de Elisa Romero, meses antes de que la bailaora y cupletista partiera para hacer las Américas donde, cosecharía importantes triunfos en Argentina, Chile, Uruguay y Cuba entre otros países.
En la referida casa discográfica sabemos que también registró El Garrido por esa misma época unos “Tangos” (Odeón 41.981) y unas seguiriyas –“Seguidillas”- (Odeón 41.984) de las que no hay constancia alguna de quién pudiera ser el tocaor acompañante, pudiendo tratarse del que ahora postulamos.
También vendría a afianzar este supuesto el hecho de que en otra grabación de guajiras de El Garrido que disponemos, una mujer exclama en los primeros compases la grabación “¡Vega Larita, que tocas bien!”, lo que sería una clara alusión a este guitarrista Marcial de Lara. Al grupo de registros de la referida grabación titulada como “Guajiras cubanas” (Gramófono 652.009; 166y), pertenecerían otras del mismo tiempo como son unos “Tangos” y “Malagueñas” que sabemos tienen la misma referencia de catálogo (Gramófono 652.116), además de unas “Tarantas” (Gramófono 652.119) y unas “Soleares” (Gramófono 652.035; 149y) que no disponemos pero en las que posiblemente también acompañase este guitarrista.


Marcial de Lara posiblemente fuese el tocaor que acompañase algunas grabaciones que El Garrido registró en Barcelona para las casas Odeón y Gramophon. A la derecha Román García fue el guitarrista que de El Garrido para los registros de la casa Zonophone.


También se sabe que el 18 de diciembre de 1908 El Garrido acompañado esta vez por Román García grabó para el sello Zonophone, otra serie de cantes, entre ellos soleares, dos series de malagueñas, dos series de tarantas, garrotín, chuflas, tanguillos y marianas.


Cádiz.

Un año y dos meses después, en febrero de 1910, El Garrido actuará nuevamente en el Cinematógrafo de Cádiz acompañado a la guitarra por su paisano Manolito Cepero. Compartieron con ellos el escenario un ilustre de la danza española El Maestro Pericet. El periódico local “El Demócrata” lo anunció así dos días antes:

El Demócrata. Diario de la tarde” de Cádiz;
ediciones del jueves 17 y viernes 18 de febrero de 1910.


Osuna, Ceuta y Melilla.

El cantaor Rafael Pareja en sus “Recuerdos y confesiones” fechados en 1952, y en el “Capítulo XV” titulado “Unas cuantas anécdotas”, narra una fiesta en la que participó el cantaor jerezano de tinte jocoso ocurrida en Osuna, a mediados del mes de mayo de 1910:

En Osuna existía un Casino llamado “Los Trece”, y del que eran socios varios títulos y aristócratas de la rica ciudad, y presidente el gran aficionado, modelo de caballero, Marqués de Campoverde. (...).
Celebrábase la Feria y allí fui sólo en esta ocasión. Estando reunidos por la noche, como no había llevado acompañante, llamaron a un hermano de Cepero, muy buen tocaor, discípulo de Javier Molina, que estaba “haciendo la Feria” con un cantaor llamado Garrido (que) empezó a cantar, con muy buena voz, tangos y marianas...”.[18]

En el verano de ese mismo año El Garrido de Jerez en unión del tocaor José Custodio Moya, conocido por ‘Cojo Moya’ canta en el Teatro Variedades de Ceuta, según se hizo eco la prensa granadina:

Desde Ceuta.- (.../...).
En el teatro de Variedades actúan con muy brillante éxito un cine cantante, el cantador flamenco Garrido y el tocador de guitarra Moya. (...).
El Corresponsal.
22–8–10.”.[19]

El Cojo Moya acompañando a un cantaor no identificado sin descartar que pudiera tratarse del mismo Garrido de Jerez.
(Archivo Juan Moya. Foto cedida por Ana Vega Custodio, nieta del guitarrista).
Abajo la referida nota del “Noticiero Granadino”; miércoles 24 de agosto de 1910.


A mediados de marzo del año siguiente el cantaor regresa a su tierra, para actuar nuevamente en el Teatro Eslava de Jerez, donde se haría acompañar nuevamente por Pepe Crévola y volvería a coincidir con el bailaor trianero Juan José Canela, que acudía esta vez acompañado de algún familiar, anunciándose como “Duetto Canela”:

El Guadalete” de Jerez de La Frontera;
lunes 13 de marzo de 1911.

Nuevamente atravesará El Garrido el estrecho esta vez para actuar en el Gran Café Universal de Melilla, según anunció días antes el periódico local “El Telegrama del Rif”, en su sección Gurugú” ¿Le acompañaría nuevamente El Cojo Moya?:

El Telegrama del Rif. Defensor de los intereses de España en Marruecos”;
miércoles 16 de agosto de 1911.


Córdoba ida y vuelta.

Iniciando el año de 1914 lo encontramos en la ciudad de Córdoba, concretamente en el Gran Cine de la calle Gran Capitán de Córdoba, siendo a la sazón su empresario y director artístico de este establecimiento don Antonio Ramírez de Aguilera, que es precisamente de quien tomaría el nombre de “Salón Ramírez”.

Imagen restrospectiva de la calle Gran Capitán de Córdoba, donde se ve el Salón Ramírez primer edificio de la derecha.

Así pues se presentó ante el público cordobés el martes 20 de enero de 1914 según anunció la prensa local:

Diario de Córdoba. Periódico independiente, decano de la prensa cordobesa”;
martes 20 de enero de 1914.

Y aquí un inciso. La única posible imagen que existe hasta ahora de nuestro protagonista pertenece a una fotografía probable del tiempo de estas actuaciones en Córdoba, en cuyo pie aparece consignado con el nombre de “Manuel Garrido”, junto a El Niño de Cabra que aparece de pie en el extremo opuesto. ¿Es posible pensar que el guitarrista que acompaña a El Garrido, recogido como Pedro Montero, fuese el que aparece en el centro de la fotografía que divulgó José Arias Espejo en su biografía sobre El Niño de Cabra consignado con el nombre de Pedro Amor?

El Garrido, el tocaor Pedro Amor y El Niño de Cabra.
(Archivo José Arias Espejo).

A finales de agosto de ese mismo año regresará nuevamente al continente africano para cantar en el Circo Gonzalo de Tetuán donde sufrió, según expresa el n.º 170 de la revista madrileña especializada “Eco Artístico”, uno de sus mayores fracasos como artista:

Eco Artístico” de Madrid; miércoles 5 de agosto de 1914.

Justo al verano siguiente regresaría a la capital cordobesa según anuncio aparecido en el “Diario de Córdoba” de esos días:

Diario de Córdoba. Periódico independiente. Decano de la prensa cordobesa”;
domingo 15 de agosto de 1915.

La Melliza no es como se pudiera pensar la popular bailaora sevillana sobrina de Rosario La Honrá. Se trata de Matilde Osuna Diéguez ‘La Melliza’ que contaba entonces 17 años de edad, hija del tocaor José Osuna Téllez ‘El Mellizo’, ambos de Córdoba. Paradójicamente no es el propio Mellizo de Córdoba quien acompañe con su guitarra a El Garrido sino otro consignado como Paco El Valenciano.


En Sanlúcar de Barrameda.

Desde Jerez El Garrido acompañado de Javier Molina actuará en el Teatro Principal de Sanlúcar cuya explotación corría a cargo de una sociedad anónima de espectáculos denominada «Eguilaz», que desde el 19 de septiembre de 1915 explotaba dicho coliseo en aquella población, ofertando las mejores atracciones que recorrían Andalucía. Así lo expuso la prensa de Jerez:

El Guadalete” de Jerez de La Frontera; domingo 28 de noviembre de 1915


El n.º 218 de la revista madrileña especializada “Eco Artístico” consigna su actuación junto a pareja de bailes nacionales y extranjeros Sánchez-Díaz previa a la venida del famoso capitán don Federico Navarro con sus cuatro focas amaestradas, y “El Guadalete” de Jerez nos informa de que fueron cuatro las noches de sus actuaciones:

Arriba: el n.º 218 de la revista “Eco Artístico” de Madrid, domingo 5 de diciembre de 1915 y “El Guadalete” de Jerez de La Frontera del martes 30 de noviembre de 1915.


Arcos de La Frontera y Bornos.

Iniciado el año siguiente Manuel Garrido se haría acompañar de otro tocaor jerezano, Cristóbal Salazar, con el que cantaría en el Teatro de la Unión de Arcos de la Frontera. Por la sección “Notas Arcobricenses” del periódico jerezano “El Guadalete” podemos establecer que actuaron desde al menos el domingo 20 al viernes 25 de febrero de 1916:

El Guadalete. Periódico de interés general” de Jerez de La Frontera;
ediciones del martes 22 jueves 24 de febrero de 1916


Jerez, Carmona y Sanlúcar.

Nuevamente Manuel Garrido canta acompañado de Pepe Crévola en Jerez de La Frontera. Fue a inicios de abril de 1917 en el amplio Teatro Principal que estaba situado en la calle Mesones. Así lo recogió la revista de Madrid “Eco Artístico”:

Eco Artístico” de Madrid; jueves 5 de abril de 1917

Para ya a mediados del mes siguiente cantar en el Teatro Álvarez Quintero de la ciudad de Carmona, acompañado del tocaor cordobés José El Mellizo según recoge la referida revista madrileña especializada:

Eco Artístico” de Madrid; martes 15 de mayo de 1917.

Al poco, finalizando esa primavera, comparece otra vez en el Teatro Eslava de Jerez, el viernes 15 de junio donde nuevamente tocará para él la sonanta Javier Molina Cundí. El jerezano rotativo “El Guadalete” será el encargado de anunciar el evento y comentarlo según se expone:

El Guadalete” de Jerez de La Frontera;
ediciones del miércoles 13 y sábado 16 de junio de 1917.

El corresponsal de “Eco Artístico” de ese mismo mes de junio da cuenta del resto de la oferta artística con la que los flamencos compartieron aquel escenario:

Jerez La Frontera.
‘Teatro Eslava’.- Actuaron el cantador de flamenco ‘Manuel Garrido’ y el profesor de guitarra ‘Javier Molina’.
Cosecharon estruendosos aplausos la encantadora canzonetista italoespañola ‘Livia Cervantes’, y la bailarina ‘Isabel García’.
Son muy aplaudidos a diario como bailarines y panderetólogos ‘Los Mañicos del Pilar’.
Se anuncian los debuts de la renombrada canzonetista ‘La Tempranita’; la no menos celebrada ‘Emilia Píñol’, y el afamado y triunfador ilusionista y transformista ‘The Great Ferry’.- ‘Manuel Pareja’.”.[20]

Y la citada publicación dos meses después da pista de que El Garrido junto a Pepe Crévola cantaría en el Teatro Reina Victoria de Sanlúcar de Barrameda:[21]

Eco Artístico” de Madrid; miércoles 5 de septiembre de 1917


Teatro Reina Victoria de Sanlúcar de Barrameda
(Gentileza Servando Repetto)

Última época en Jerez.

Iniciado 1918 será Javier Molina quien nuevamente acompañe el cante de nuestro protagonista, siendo ambos los encargados de amenizar la fiesta de una boda en Jerez:

El Guadalete” de Jerez de La Frontera;
viernes 1 de marzo de 1918

Ese año de participará nuestro aventurero en el beneficio al notable guitarrista y bandurrista gaditano Antonio Hernández que habría de celebrarse en el Teatro Eslava el lunes 15 de abril de 1918. También se sumará al homenaje la cupletista Emelina Torres hermana del universal guitarrista Andrés Segovia. El diario “El Guadalete” dos días antes de dicha función y al final de la crónica de una de las actuaciones del que habría de ser homenajeado especificaba:

Teatro Eslava. (...).
En la función a beneficio del notable concertista de guitarra Antonio Hernández que tantos aplausos alcanza todas las noches, tomará parte el tan celebrado cantador de flamenco Garrido.”.[22]

Así lo contó el referido periódico al día siguiente, siendo la guitarra que tocara el mismo Antonio Hernández quien acompañase a El Garrido:

El Guadalete. Periódico de interés general” de Jerez de La Frontera;
martes 16 de abril de 1918

El guitarrista y bandurrista gaditano Antonio Hernández en 1913.

Suponemos que los estos últimos años de vida de El Garrido transcurrirían realizando sus tareas de viticultor –oficio que ejerció hasta su muerte-, y cantando en su tierra y localidades cercanas cuando fuera requerido quizá cada vez de forma más particular –reuniones de cabales- y menos pública. Finalmente El Garrido falleció en pleno centro de su Jerez natal, casi al final de la calle Encaramada cerca de la encrucijada que esta vía forma con las de Altozano, Banastos y Oropesa, el martes 26 de octubre de 1920, justo dos meses antes de cumplir los 53 años de edad:

Certificación de defunción de Manuel Fernández Sánchez ‘El Garrido de Jerez’;
martes 26 de octubre de 1920.

Transcribimos la copia literal de la defunción:

Juzgado Municipal del Distrito de S. Miguel.=
Inscrito en el día de la fecha bajo el núm. 178 libro 67 del Registro Civil de defunciones la de Manuel Fernández Sánchez de estado casado de 52 años de edad, de ejercicio viticultor y que vivía en la calle de Encaramada núm. 20 el cual falleció a las doce de hoy a consecuencia de trauma diabético según parte facultativo de D. Juan Luis Puya.
Puede dársele sepultura a su cadáver en el Cementerio general trascurridas las veinte y cuatro horas siguientes a su fallecimiento.
Jerez de la Frontera 26 de octubre de 1920.
El Juez Municipal, Gonzalo Pérez (rubricado).”.

Manuscrita aparece la siguiente nota con respecto al sepelio:

Sepultura particular”.

La página 3 del n.º 21.703 del diario jerezano “El Guadalete” del día siguiente, miércoles 27 de octubre de 1920, apuntaba que su entierro se celebraría ese mismo día, según la siguiente nota:

El Guadalete” de Jerez de La Frontera;
miércoles 27 de octubre de 1920.


Tras su muerte apenas lo menciona la prensa. Únicamente lo hemos encontrado en alusión a sus discos en enero de 1925 entre el variado surtido de los flamencos que ofertaba una tienda de Sevilla.
Esta es a grandes rasgos la trayectoria de este viticultor que es posible que no tuviera siquiera pretensiones de artista, no obstante por ser un aficionado más que solvente fue requerido como cantaor y como tal vivió la aventura del flamenco como pocos. Estos apuntes vitales habrían de complementarse con un repaso a su obra grabada con la que obtener un calibrado más preciso de su valía y aportes a este arte. 

De momento sirva este repaso a su trayectoria artística para su recuerdo.


Rafael Chaves Arcos


[1] José Blas Vega: “Vida y Cante de Don Antonio Chacón”; Ed. Cinterco, Madrid 1990, págs. 236 y 237.

[2] Manuel Neira: “La Alcoholera Jerezana” en portada del n.º 20.929 de “El Guadalete. Periódico político y literario” de Jerez de La Frontera; domingo 9 de junio de 1918.

[3] Juan de La Plata: “Los Cafés Cantantes de Jerez”; Ed. Cátedra de Flamencología (Jerez de La Frontera (Cádiz), 2007; página 56.

[4] Página 3 del n.º 11.209 de “El Guadalete. Periódico político y literario” de Jerez de La Frontera; viernes 14 de octubre de 1892.

[5] Juan de La Plata: obra cit; 2007; página 17.

[6] Página 3 del n.º 12.559 de “El Guadalete. Periódico político y literario” de Jerez de La Frontera; miércoles 17 de febrero de 1897.

[7] Juan Rondón Rodríguez: “Recuerdos y confesiones del cantaor Rafael Pareja, de Triana”. Ediciones Flamenco. Córdoba 2001, página 406.

[8] Hemos encontrado un Juan José Canela Díaz natural de Sevilla del distrito de Santa Ana (nacido en 1868, hijo de Francisco y María), que en el año 1895 contaba a la sazón 27 años de edad y era de profesión jornalero. Vivía con su mujer Nieves Silva Fernández (de 30 años y oriunda del barrio de la Macarena), en la calle San Jacinto n.º 63, según el Padrón de Habitantes de Sevilla de ese año. Es posible que este bailaor estuviese emparentado con el cantaor Alejandro Canela, abuelo de nuestro admirado Alejandro Segovia Camacho ‘Canela de San Roque’ (1947-2015).

[9] Ángel Suárez Muñoz: “El teatro en Badajoz a finales del XIX (1887-1900)”.

[10] José Blas Vega: Los Cafés Cantantes de Sevilla. nº. 1 Col. Telehusa. Ed. Cinterco, Madrid 1987, pág. 98.

[11] José Blas Vega: “Vida y Cante de Don Antonio Chacón”; Ed. Cinterco, Madrid 1990, páginas. 68 y 69.

[12] Se refiere a una gira capitaneada por Juan Breva que habían realizado por la costa granadina y el interior hasta llegar a Almería. (José Luis Ortiz Nuevo: “Pepe el de La Matrona. Recuerdos de un cantaor sevillano”; Col. ¿Llegaremos pronto a Sevilla?. Ed. Demófilio. Madrid, 1975, pág. 40).

[13] La presencia de El Garrido en Oviedo quedó reseñada por Alberto Rodríguez Peñafuerte en su interesante blog “Flamenco de Papel” hace unos años (https://flamencodepapel.blogspot.com/2014/03/flamencos-en-asturias-garrido-de-jerez.html), si bien aquí la ampliaremos con algunas noticias más.

[14] Página 2 del n.º 390 del periódico de Oviedo “El Progreso de Asturias”; sábado 4 de abril de 1903.

[15] Anuncio publicado en la página 3 de los números 434 al 537 del diario “El Progreso de Asturias” de Oviedo en sus respectivas ediciones del domingo 24 de mayo al miércoles 2 de junio de 1903.

[16] Juan de La Plata: obra cit; 2007; página 95.

[17] En portada del n.º 15.876 de “El Guadalete. Periódico político y literario” de Jerez de La Frontera, lunes 23 de julio de 1906.

[18] Rondón Rodríguez, Juan: “Recuerdos y confesiones del cantaor Rafael Pareja, de Triana”. Ediciones Flamenco. Córdoba 2001, pág. 121.

[19] Página 3 del n.º 2.208 del “Noticiero Granadino” en su edición especial de las doce de la noche del miércoles 24 de agosto de 1910.

[20] Página 13 del n.º 274 de “Eco Artístico” de Madrid; lunes 25 de junio de 1917.

[21] Según Servando Repetto al principio se llamó Teatro Reina Victoria Eugenia y se inauguró el día 16 de Julio de 1916. Lo mandó construir la famosa actriz y cantante Elena Fons, quien fue su primera propietaria. Contaba con más de mil localidades. Al poco tiempo fue remodelado y mejorado, pasando posteriormente por muchas manos. Estaba ubicado en la margen izquierda (mirando hacia la playa) del Paseo de la Calzada, aproximadamente donde actualmente está el Ambulatorio. Empezó llamándose Teatro Reina Victoria, hasta que, a partir de la primavera de 1931, con la llegada de la República, pasó a llamarse Teatro de la Victoria. Posteriormente, en 1936, volvió a llamarse Teatro Reina Victoria. No se sabe la fecha exacta en que cerró definitivamente sus puertas.

[22] Página 3 del n.º 20.880 de “El Guadalete. Periódico de interés general” de Jerez de La Frontera; sábado 13 de abril de 1918.


martes, 9 de junio de 2020

La vieja granaína de El Canario Chico. Recitales con Paco del Gas y Francisco Rus.


El Canario Chico bastón en mano, el guitarrista Francisco Rus y Paco el del Gas.
Fotografía inédita del tiempo de sus actuaciones en Granada, otoño de 1896.


El Canario Chico

El Canario Chico fue un cantaor gaditano de Villamartín nacido en el año 1861 que debió su nombre artístico a emular a aquél otro Canario, el de Álora, Juan de la Cruz Reyes Osuna (1857-1885), el de más renombre que revolucionó el palo de las malagueñas y que tan triste final tuvo, asesinado en la sucursal que El Burrero tenía en Triana.
Manuel Reina ‘El Canario Chico’ no fue el único aventurero flamenco que ostentó aquél alias artístico pues ya en su tiempo salieron otros cantaores que así se hacían llamar, caso de Juan Ríos, José Hidalgo y Serafín Vázquez, si bien fue Manuel el que más fama tuvo. Su reconocimiento trascendió la propia afición flamenca ya que su forma de entender el cante y la versatilidad de su repertorio lo acercó a públicos más variopintos, pues su voz se prestaba también a abordar tanto aires regionales extra-andaluces como arias o trozos de zarzuela en sus recitales. Además de buen cantaor tocaba con solvencia la guitarra, acompañándose él mismo la mayoría de las veces a la antigua usanza. Tuvo pleno conocimiento del cante de su tiempo al que aportó creaciones propias en diferentes palos sobre todo en malagueñas y guajiras. Por si fuera poco, fue un auténtico trotamundos, pues además de actuar en la mayoría de los cafés cantantes de Cádiz, Sevilla, Córdoba y Málaga hizo incursiones en solitario a tierras de Murcia, Alicante, Almería y Granada como es el caso que ahora recordaremos.

Así, finalizando el verano de 1896 Manuel Reina ‘El Canario Chico’ pasó por la ciudad de Granada y realizó una serie de recitales. El primero de ellos tuvo lugar domingo 13 de septiembre de 1896, donde cantó, acompañándose él mismo a la guitarra, según anunció la prensa de la ciudad:

La Publicidad. Diario de avisos, noticias y telegramas” de Granada
Sábado 12 de septiembre de 1896.

Del repertorio del Canario Chico se han de destacar  esas “bonitas ‘Malagueñas’, originales del mismo, de su antecesor y de Chacón”, “Guajiras nuevas’, letra y música del mismo” y los tanguillos gaditanos “alusiva á ‘Los insurrectos’...” y  El tango ‘¿De Maceo qué?’...”; resaltando el hecho de que por entonces ya cantaba “granadinas”.[1]

El recital fue todo un éxito, tanto, que se organizó otro a beneficio del público programado para el jueves 17 de septiembre y que contaría con el siguiente programa, según se especificaba:

El Popular. Diario granadino independiente de la tarde” de Granada.
Jueves 17 de septiembre de 1896.

Son llamativas esas “Soleares con entradas de Alegría”, que bien podían estar asociadas a los juguetillos de remate de soleares que se cree fueron aporte excepcional de El Loco Mateo, o puede que cantes parecidos a esas «cantiñas por soleares» que, siguiendo quizá esa línea impuesta por el Loco, cantara Carapiedra.
Con respecto a las referidas coplas “¿De Maceo qué?” y “¿De los yenkees qué?”, se trataba de unos tanguillos del repertorio del coro “Los claveles” de El Tío de la Tiza. Tales tanguillos fueron muy populares y los tenían entre su repertorio varios cantaores de la época. Así, además de El Canario Chico, los cantaron entre otros muchos El Mochuelo que llegó a grabarlos y Rafael Pareja. Gracias a Javier Osuna García podemos ofrecer la letra de los mismos:

Si los Estados Unidos                                               por ver si a esos cobardes pegaba
proclaman esta beligerancia                                      la enfermedad
bien pueden proclamarse                                           y reventaban todos de ese mal
por unos Estados de mucha guasa.                           y dejaban a España vivir en paz.
De Maceo, ¿qué?                                                      Parece mentira
De Maceo, ¡ná!                                                         que los Yankees falsos
Nada ha conseguido ni nunca                                   escondan la cara
lo conseguirá.                                                            tras unos mulatos
De los Yanquees, ¿qué?                                          y en Cuba perezca de España la flor
De los Yankees, ¡ná!                                                  con tanta mala sombra
se quitan de en medio                                                porque es sabido 
de cuatro guantás.                                                     que un español
Yo quisiera que a Máximo Gómez ¿sabes?               vale por cien mulatos
le dieran viruelas                                                       y otros cien Yankees
y que allá a los Estados Unidos ¿sabes?                  de Nueva York”.
a curarse fuera 

Para nuestro relato es interesante la nota final, por la que se dice que tomarían parte algunos aficionados granadinos. “La Publicidad” de ese mismo día reiteraba dicho punto:

...En este programa tomarán parte algunos aficionados de Granada; y por ser la función á beneficio del público, solo costará la entrada ‘dos reales’.”.[2]

Aunque no lo diga es más que probable que entre tales cantaores locales estuvieran presentes ya Paco el del Gas y El Calabacino. Ese mismo diario recogerá el éxito del cantaor, apostillando lo que sería una prórroga en sus conciertos, cuando advierte:

Las numerosas personas que asistieron al espectáculo quedaron muy contentas, habiendo muchos aficionados que no pudieron oírle anoche, á causa de que en el local no cabía más gente, y por ello se proponen rogar al ‘Canario Chico’, que dé otro concierto el sábado ó domingo, en el teatro de Isabel la Católica.”.[3]

El desaparecido Teatro Isabel La Católica de Granada que estuvo situado en la Plaza de los Campos. Inaugurado 1864, duró hasta el 10 de marzo de 1936, poco antes de estallar la guerra civil, cuando revolucionarios de la CNT lo asaltaron y quemaron destruyéndolo por completo. Desde 1952 existe otro teatro con el mismo nombre si bien en la Plaza del Casino por emplazarse en el solar que había ocupado el Casino de Granada.


Momentos antes del inicio del tercer recital del cantaor programado para el domingo 20 de septiembre, debido a “un inconveniente ageno en absoluto á la voluntad del ‘Canario’” se pospuso el evento para el jueves 24, festividad de la Virgen de las Mercedes. No obstante El Canario Chico tuvo tiempo para dar el día antes, miércoles, una actuación previa en el Salón de Bellas Artes del diario “El Defensor de Granada” en el que ya estuvo acompañado por el guitarrista Francisco Rus, y así lo comentó el citado periódico:

El Defensor de Granada”, miércoles 23 de septiembre de 1896


Merced al tirón del cantaor en la Ciudad de los Cármenes y al reducido precio de las localidades el teatro completó su aforo para el jueves. Así lo contaron los diarios el día después:

El Defensor de Granada”, viernes 25 de septiembre de 1896

Contó pues El Canario Chico con la participación de Paco del Gas y El Calabacino, además del tocaor Francisco Rus quien, ¡cómo no!, siguiendo la tradición más genuina de los guitarristas populares andaluces, tenía por oficio el de barbero:


 El Popular”, viernes 25 de septiembre de 1896:

Francisco Rubio López, conocido por Paco el del Gas, había nacido probablemente en el pueblo granadino Santafé en el año 1872. Su apodo devenía de haber tenido durante un tiempo el oficio de farolero. Se sabe que estilaba gran número de cantes. Solía cantar por soleá utilizando entre sus coplas ésta adaptada de una temporera:

Si voy a la fuente y bebo agua
el agua no la aminoro,
pero sí aumento la corriente
con las lágrimas que lloro”.

Cantaba también un fandango versado en los jabegotes o cantes de marengos de Málaga, que quizá aprendiera de su amigo Antonio El Calabacino -quien afincado en Granada era malagueño de origen-, adaptándolo a sus modos y utilizando por copla un poema de Ángel Ganivet:

Yo me llevé a un ruiseñor
lejos, muy lejos, de España,
y en sus cantares decía:
Quiero vivir en Granada,
Granada es la tierra mía”.

Fernando el de Triana lo englobaba dentro de los “verdaderos fenómenos, verdaderas lumbreras” del cante granadino y Eduardo Molina Fajardo decía de él que “Fue uno de los mejores interpretes de granaínas”.[4]

El Canario Chico, volvería a actuar en el Teatro Isabel la Católica de Granada el domingo 27 de septiembre, con similar repertorio, y al día siguiente por la tarde viajó a la cercana localidad de Santafé para ofrecer esa misma noche otro concierto, aunque no fue solo:

La Publicidad” de Granada, martes 29 de septiembre de 1896

El recital ofrecido en el Casino de Santafé, fue seguido y comentado a través de cartas fechadas el día después de sendos corresponsales, entre ellas ésta para el periódico “La Publicidad”:

La Publicidad” de Granada, jueves 1 de octubre de 1896.
La imagen de la derecha nos muestra por vez primera al cantaor granadino Paco el del Gas

Calle Real de Santafé donde se ubicó el antiguo casino de la localidad. 
(Posiblemente el segundo edificio de la derecha).

Entre otras curiosidades citar que El Canario Chico echó mano a su repertorio de trozos de zarzuelas siendo acompañado para dicho menester, y a falta de orquesta, por un guitarrista aficionado de la localidad:

El Defensor de Granada”, jueves 1 de octubre de 1896

Todo un acontecimiento este concierto del Canario Chico, pues terminaba la carta inserta en el diario diciendo:

...En el casino la animación no decayó hasta bien tarde, pues se concedió en él franca entrada al público. Lo mismo sucedió, como antes digo, en las calles, en las que parecía se celebraba una bulliciosa verbena.
Tanto por la organización del agradable recreo, como por los trabajos que para su mejor éxito hicieron, merecen plácemes los jóvenes socios del casino Sres. Rosales, Noguera, García, Gamiz, Blanca, González, Liñán y otros.
Después de terminadas las serenatas, fueron agasajados los jóvenes antes referidos, así como otros varios señores y los artistas que en el concierto tomaron parte, con un suculento ‘lunch’ en casa de don Manuel Carrión, cuyo señor hizo un verdadero alarde de su generosidad, obsequiando á los invitados con exquisitos manjares, licores y varias botellas de Champagne.”.

Las siguientes noticias de Paco el del Gas y Francisco Rus son del homenaje que se le tributó al veterano cantaor Rafael Gálvez ocho días después, en el Teatro Isabel La Católica, junto a una pléyade de buenos aficionados de la tierra:

El Popular”, miércoles 7 de octubre de 1896

Vemos que entre ellos se encontraban El Tejeringuero, El Calabacino y Juan Crespo, aquél que muchos meses antes de las Fiestas del Corpus de 1922 puso una “Escuela de Cante” para aficionados locales con vistas a su posible participación en el mítico Concurso de Cante Jondo de Granada, y de quien el gacetillero “Paco el de la Electricidad”, tras entusiasmarse “oyendo cantar admirablemente á Manuel Rosales unas malagueñas originalísimas y á Paco el del Gas unas acariciadoras guajiras,” contó:
Pero entonces canta Juan Crespo malagueñas con una voz de cristal, llena, además de reconcentradas ternuras, que va derecha al corazón y lo suspende como el que para un reloj:

Mi madre me preguntó
Por qué lloras coma un niño:
Lloro por una mujer
A quien quiero con delirio
Y ella no me puede ver. (...).”.[5]

Además de soleares, jaberas, tangos, alegrías y cantiñas para baile, y por supuesto granaínas, llaman la atención esas tarantas, recogidas como “Levantiscas”, que se cantaron alguna de ellas con la famosa copla:

Pobrecitos los mineros
qué desgraciaítos son
que viven bajo la tierra
y mueren sin confesión”.

También las malagueñas, entre ellas los estilos de Juan Breva y la Trini por Ramón Manchao y El Calabacino[6], respectivamente; también el estilo de Manolillo el de Jerez que cantó Francisco Sevilla. ¿Serían las famosas malagueñas de El Loli?

En definitivas cuentas, como también se constató:

Mucho se aplaudió á todos los cantantes y tocaores, distinguiendo al beneficiado Rafael Gálvez, que cantó una seguidilla y unas granadinas de buen estilo, en las que puso toda su alma.”.[7]

Pero hemos de preguntarnos ¿Y El Canario Chico? Participó en dicho homenaje que finalmente tuvo lugar el domingo 11 de octubre:

La Publicidad” de Granada, jueves 8 de octubre de 1896

A finales de ese mes Manuel Reina abandonó Granada con dirección a Almería sin dejar de dar recitales.

La Publicidad” de Granada, sábado 31 de octubre de 1896

Liceo Andaluz de Guadix, principios del siglo XX (Ideal.es)

Además del recital del Liceo que tuvo lugar el martes 3, dio otro concierto en el Teatro Pósito En Guadix, con franco éxito el domingo 8 de noviembre, antes de arribar a Almería, ciudad donde dio otra serie de recitales, el primero de ellos el sábado 14 de noviembre de 1896.

El Popular” de Granada, viernes 13 de noviembre de 1896

Concierto fue reseñado de esta forma por el diario local “La Crónica Meridional” del domingo de 1896:

Teatro Principal.
Anoche se celebró en el teatro Principal, el concierto andaluz organizado por el célebre cantador D. Manuel Reina (‘Canario Chico’), que tan conocido es de las principales capitales de España.
Dicho artista cantó con mucho gusto una bonita composición de Malagueñas, Guajiras nuevas, tangos y Cartageneras cosechando en todos los números muchos aplausos.
El Sr. Reina tiene buena voz y canta con bastante afinación, habiendo acreditado anoche la justa fama da que goza como tenor andaluz. (...).
El público salió satisfecho de la velada. Esta noche dará otro concierto.”.[8]

El siguiente concierto del Canario Chico fue el domingo 22 de noviembre. Así lo reseñó el referido diario dos días después:

Otro concierto.
En el teatro Principal ha dado su tercer concierto el célebre tenor andaluz D. Manuel Reina (a) ‘Canario Chico’ en el que además tomaron parte el cantador almeriense José Sánchez (‘Marmolista’) y el tocador Gaspar Vivas.
Lo mismo estos que el Sr. Reina, fueron muy aplaudidos, saliendo el público muy satisfecho del espectáculo.
Por los dueños del Café Suizo, se está en tratos para contratar al ‘Canario Chico’ con objeto de que éste dé un concierto en dicho café.
Oportunamente daremos cuenta del día en que dicho cantador dé el anunciado concierto.”.[9]

Café Suizo de Almería, en 1920.
Fue uno de los establecimientos donde actuó El Canario Chico a finales de 1896.

Y así llegamos al momento en que curiosamente tanto El Canario Chico por un lado, como Paco el del Gas y el tocaor Francisco Rus por otro, comparecerían ante sus respectivos públicos el mismo día: domingo 29 de noviembre de 1896. Los segundos lo hacían en un nuevo homenaje, esta vez al ya mencionado Juan Crespo en el Teatro Isabel La Católica de Granada, mientras que El Canario Chico cantaría nuevamente ante el público del Teatro Principal de Almería, batiéndose en un singular duelo con Pepe El Marmolista y ejecutando entre otros cantes tarantas de la tierra que se anunciaban como “almerienses”.

Cartel del beneficio al cantaor Juan Crespo en el Teatro Isabel La Católica de Granada para el domingo 29 de noviembre de 1896

Fotografía inédita de El Canario Chico y anuncio del duelo que mantuvo en Almería con Pepe El Marmolista recogido en “La Crónica Meridional. Diario liberal, independiente y de intereses generales”; domingo 29 de noviembre de 1896


Aun siendo amplio el abanico de cantes poco variarían en los homenajes granadinos asociados a los mismos cantaores. Los que estilaron mayor repertorio fueron Villanueva que, además de alegrías para el baile y malagueñas, volvería a cantar soleares y ahora seguiriyas y polo, y Rafael Gálvez que si en su homenaje cantó granaínas y seguiriyas ahora deleitaría con soleares y serranas. Antonio El Tegeringuero volvería a cantar malagueñas y ahora soleares; Juan Crespo por su parte como cantase antes para baile alegrías y tangos, volvería en su homenaje a repetir soleares, terminando por malagueñas. El Rizao estilaría nuevamente sus tarantas, Martín El Calero sus granaínas y tanto Manuel Rosales como Antonio el Calabacino malagueñas, repitiendo este último en los estilos de La Trini.
En este segundo homenaje no aparecen en principio los malagueñeros Ramón Machado ni Miguel Cuéllar, y las curiosas “Malagueñas de Manolillo el de Jerez”, corren a cargo ahora de “Antonio Sevilla”, cuando antes las estilaba “Francisco Sevilla”, lo que quizá obedezca a un nombre compuesto, más que a un error en el cartel. Por su parte, Paco el del Gas, además de cantar sus malagueñas y guajiras sería requerido para cantar unos “Tangos nuevos”.
En el baile estuvieron Manuel El Calderero y con toda seguridad José Maya, y como tocaores repiten Francisco Rus, José de la Rosa, Andresillo y posiblemente Juan El Rizao y Juan El Calderero.



La granaína de El Canario Chico

Tras el relato es menester siquiera atender a un cante de El Canario Chico que además es, de los que dejó grabados, uno de los que se han conservado y además el cante por excelencia de esta tierra cantaora: la granaína.
Conocemos, y últimamente se ha difundido entre los aficionados, la granaína que acabando el siglo XIX grabó El Canario Chico para la casa Berliner (62.609). Se trata de una serie de dos cantes que Manuel Reina registró apenas 4 años después de estas actuaciones en Granada. Así lo anunciaba el propio Manuel Reina: “¡Granadinas, cantadas por El Canario Chico y acompañadas a la guitarra por Manuel López!”. Ya vimos como en septiembre de 1896 las estilaba, por lo que hay que entender que estuvo años antes por la tierra, y por tanto su cante sería distinto al que estilaban Martín El Calero, Rafael Gálvez o el propio Paco del Gas entre los cantaores locales que conoció en esta época que hemos narrado.

El Canario Chico inicia la serie con una granaína algo personalizada, en la que se puede vislumbrar el molde melódico que Don Antonio Chacón también utilizara para elaborar su estilo de inicio, que él siempre llamó “Media granadina”. Manuel Reina remata con un cante fronterizo malagueño-granadino que versa en el fandango veleño de remate de Juan Breva, si bien con clara acentuación granadina, atribuyéndose esta versión a África Vázquez, cantaora de La Peza (Granada).

Escuchemos la grabación de El Canario Chico a quien a compaña con la guitarra Miguel López:



(Para escuchar mejor y descargar audios pulsar recuadro superior de Ventana externa)

Granadina de El Canario Chico                      Fandango granadino de África La Peceña

¡Viva el Puente del Genil!                              Que me penetras el alma
Viva Graná que es mi tierra                           Eres como la flor del romero
Viva el Puente del Genil;                                que me penetras el alma;
La Virgen de las Angustias                             y yo como bien te quiero
la Alhambra y el Albaicín                               voy mirando tus pisadas
la Alhambra y el Albaicín                               hermosísimo lucero.

Pues bien creo observar en esta granaína de El Canario Chico una confluencia musical con un fandango con el que La Niña de los Peines remata la primera grabación que realizara en placas de pizarra en 1910 acompañada de Ramón Montoya. Se trata de la placa que lleva por título «Tarantas “Una pena impertinente”» (Zonophone X‑5‑53.009; 857y), y que tras, efectivamente, una taranta –como así lo anuncia también la cantaora de viva voz, aunque catalogada como cartagenera de Chacón-, remata con el interesante cante que nos ocupa. La taranta tiene un claro sesgo almeriense y es ejecutada con la conocida letra: “De noche y día / una pena impertinente / que reina en mí de noche y día / porque a mí en este mundo ná me divierte / no tengo más alegría / y que el rato que voy a verte”, tras la cual Pastora remata con el aludido fandango utilizando esta copla:
Y no me quiero acordar
Yo ví a mi mare morir
y no me quiero acordar,
fue tanto lo que sufrí
que en vez de echarme a llorar
mi llanto rompió en reír”.

He hecho el pegado de ambos cantes (granaína de El Canario Chico con el presente fandango de remate de La Niña de los Peines prescindiendo de la taranta), para poder tener una rápida comparativa sobre sus similitudes.



Así vemos como quizá la granaína de El Canario Chico pudiera derivar de un fandango granadino poco conocido o ya extinto que salvó del olvido la genial Pastora Pabón en una de las primeras grabaciones que realizó en formato de pizarra.

En su momento quien esto suscribe creyó ver en este raro fandango matices lucentinos. Con el paso del tiempo me fui convenciendo de mi error y tras este hallazgo he de corregirme en este punto por las evidencias musicales que aquí se presentan. [10] Ya observamos sin embargo que este cante se solía utilizar antaño como acompañante de los estilos mineros pues sirve de remate a los mismos en al menos tres ocasiones más que evidencian cómo eran los repertorios antiguos.

Así El Niño de La Isla, también en el año de 1910 y acompañado de Ramón Montoya lo registra de modo idéntico a como lo hace aquí la Niña de los Peines y con la referida copla: “Y no me quiero ni acordar...”, con variación en el 4º verso cantado: “fue tan grande mi sentir”, en dos ocasiones:

- como remate nuevamente de la "cartagenera" de Don Antonio Chacón ya aludida [“(Que reina en mí) De noche y día...”] (Zonophone 552.157).

- como remate de la cartagenera de El Niño de Cabra [“Hasta el camposanto me fui un día. / Buscando yo a una mujer / hasta el camposanto me fuí un dia; / y una lápida me encontré / con un letrero que decía: / "Muerta estoy por tu querer"-” (Zonophone 552.196).

Así pues, este cante es mucho más antiguo de lo que en principio parecía ya que El Niño de la Isla lo tenía en su repertorio, teniendo como su mentor en estos cantes a El Niño de Cabra siete años mayor que él. Este hecho es el que motivó en su momento que nos decantáramos en situar el fandango en Córdoba.

También la murciana Antonia Martínez Burruezo "La Salerito", cantaora de Caravaca de La Cruz, en 1914, y posiblemente acompañada de la guitarra de José Grau –hijo de El Rojo el Alpargatero-, lo utiliza como remate al primer estilo de taranta de El Rojo precisamente [“Y a la guitarra que suene / Dale, dale, compañera / y a la guitarra, que suene, / que está mi niño durmiendo / y quiero que se desvele / por lo mucho que le quiero] (Regal C 3.038; 48261), y con la una copla con la que además Cayetano Muriel solía cantar su aludido estilo de cartagenera:

Y en el burro mando yo
Yo soy el amo del burro
y en el burro mando yo.
cuando quiero digo: ¡arre!
cuando me parece: ¡sóo!
¡Arre, burro, que ya es tarde!



Podemos convenir que este viejo fandango –que se canta bajo la regla de la malagueña: 1er tercio libre y 2º y 3º ligados-, se utilizó antaño para rematar tarantas y cartageneras de los repertorios de Chacón y El Rojo. Esto nos llevaría a fundamentar en algo el conocimiento que posiblemente tuviera el propio Chacón y otros cantaores de su tiempo, como El Niño de Cabra y el mismísimo Canario Chico de este cante que quizá sirviera de molde melódico a partir del cual recrear las primeras granaínas cortas ya autónomas o de mayor libertad interpretativa con respecto a fandangos zonales, propios de Granada y con tratamiento flamenco como el de África La Peceña, pero aún sujetos a ritmo.
Posible fotografía de La Rubia de Málaga 
(Detalle del Café del Burrero de Sevilla. Emilio Beauchy, 1885)

En este sentido no hay que desatender lo dicho por Manolo de Huelva entre las opiniones que del guitarrista recogiera Virgina Randolph Harrison, quien afirmaba: 

Chacón puso la “media granadina”: era un cante chico de malagueña, cantado por la Rubia de Málaga en el café sevillano de Manuel el Burrero”. [11]

El Canario Chico también formó parte del elenco del Café del Burrero y escuchó con frecuencia a La Rubia de Málaga al igual que Chacón, incluso antes que él ¿Podríamos estar ante ese cante corto por malagueñas embrión de las primeras granaínas conocidas? 


Rafael Chaves Arcos


[1] Este anuncio también se insertó en otros diarios de la prensa local de Granada, como en la página 2 del n.º 9.275 de “El Defensor de Granada” y portada del n.º 3.736 de “La Publicidad. Diario de avisos, noticias y telegramas” en sus ediciones del día siguiente, domingo 13 de septiembre de 1896.

[2] Páginas 1 y 2 del n.º 3.740 de “La Publicidad”, jueves 17 de septiembre de 1896.

[3] Página 2 del n.º 3.741 de “La Publicidad”, viernes 18 de septiembre de 1896.

[4] (Fernando el de Triana: “Arte y Artistas Flamencos”; Ed. Demófilo. Fernán Núñez (Córdoba) 1978, pág. 271) y (Eduardo Molina Fajardo: “El Flamenco en Granada. Teoría de sus orígenes e historia”; Ed. Miguel Sánchez Editor. Granada; 1974, pág. 64).

[5] En portada del n.º 9.315 del “El Defensor de Granada”, martes 13 de octubre de 1896.

[6] Hay que recordar que El Calabacino estilaba una malagueña propia que grabó Juan El Canastero, hijo de El Cagachín, en el disco “Mosaico de los cantes granadinos” (Fonodis) en 1983.

[7] Página 2 del n.º 9.313 de “El Defensor de Granada”, domingo 11 de octubre de 1896.

[8] Página 3 del n.º 11.058 de “La Crónica Meridional” de Almería; domingo 15 de noviembre de 1896.

[9] En portada del n.º 11.067 de “La Crónica Meridional” de Almería; martes 24 de noviembre de 1896. Algunas de estas noticias sobre el Canario Chico en Almería ya fueron dadas a conocer por Antonio Sevillano Miralles en su libro: “Almería por Tarantas (Cafés cantantes y artistas de la tierra)”; Ed. Instituto de Estudios Almerienses de la Diputación Provincial de Almería. 1996, páginas 164 y 166.

[10] Rafael Chaves Arcos & Norman Paul Kliman: “Los Cantes Mineros a través de los registros de pizarra y cilindros”; Ed. de autor (El Flamenco Vive). Madrid, 2013, páginas 542 y 453, donde atribuíamos el fandango momentáneamente a Dolores de La Huerta, como estilo 2.º

 [11]  Rodrigo de Zayas: “Manolo de Huelva acompaña...” (Libreto que acompaña la colección de grabaciones del mismo título); Ed. Pasarela S.L. (Sevilla), 2015; página 55.